Ann Arbor Today

Ann Arbor Today

martes, 4 de febrero de 2014

Fin del 2013. La primavera está en el interior

Bueno, pues ya estamos en el 2014. Sí, se que he tardado en escribir pero como sabréis estamos batiendo todos los récords (negativos) habidos y por haber por estas tierras. Más récords que Messi. 

El de año más frío, 
el de más nieve caída en un día, 
el de más de 40 días nevando en 2 meses,
el de más nieve caída en total, 
más de 100 cm de nieve caídos en Diciembre
el de más días consecutivos por debajo de cero grados, 
la temperatura máxima más baja, -5,
el día más frío con -40 de temperatura, si -40...
el día que cerraron la universidad por frío con –36, 
el enero más frío de la historia... 

Y así, pues aquello de "Al mal tiempo buena cara" pues como que no termina de funcionar. Y me da la impresión que todos los españoles estamos un poco... ofuscados. Desde luego este invierno amarga a cualquiera. Para colmo en estos días la maldita marmota Phil pronosticaba 6 semanas más de invierno. Noooooooooo... Algo que viendo el panorama ya me esperaba. Aunque eso no quita que la pobre marmota se haya llevado de regalo una serie infinita de muestras de "aprecio" de mi parte. 

En fin, que como dice el título del post, llevo unos días pensando que la primavera está en el interior, a pesar del tiempo, el frío, la nieve, y viendo lo que aún nos queda, uno debe y tiene que estar alegre, contento, y pensar en lo positivo, por que si no hay peligro grande de dejar de ser de Cádiz y volverse un "sieso manío" (para la definición pincha aquí http://fititu.es/definicion/cadiz-cai/sieso-mano/). 

Así que, con esa actitud alegre y primaveral, ya estamos en Febrero, he empezado a escuchar carnavales, las horas de luz se van alargando, el frío sigue siendo de coj... la nieve sigue cayendo como una manta PERO PERO todo todo tiene que ir y va a ir a mejor. Por fuerza. 


Y era allá por los primeros días de Diciembre y cuando aún no nos imaginábamos la que nos venía encima cuando los españoles disfrutábamos de salir abrigados pero aún salíamos a la bares... 


Y previo a los bares, y como si fuéramos rusos, siempre caía alguna copilla, o alguna "botellilla" o dos "botellillas" "pa" entrar en calor más que ná...


Era una época en la que los hombres machotes e ibéricos nos reuníamos una tarde de sábado en lo que sería bautizado por Mariano como "Noche de Leones". Suena a gran peligro, lo sé. Pero ya sabéis... mucho "lirili" y poco "larala" que se dice... 


Y sí, es verdad, bebemos alcohol, decimos barbaridades sólo aptas para las mentes más insanas, hacemos barbacoas con carne, mucha carne para los cuerpos más insanos... 


Y para rematar, una cosa tan de machotes y de hombres hechos y derechos como una caja de 12 donuts. mmmmmmm...


De esta forma, en breve, hay una exagerada exaltación de la amistad, 


más alcohol... 


menos donuts, 


Y tonterías, muchas tonterías y momentos para el recuerdo. 


Pero como veis... Tías... ni una. 

Estoy seguro que todos mis amigos (machotes) que me estén leyendo sabrán cuan necesarias son estas reuniones varoniles y degeneradas de vez en cuando. También para las féminas por supuesto. Un poco de esparcimiento siempre viene bien. 

Total que mientras disfrutábamos de todo y de nada... nos cayó la primera gran nevada casi sin avisar. 


Y tuve que recordar como se quitaba la nieve de lo "arto" del coche... Y aquel día, con el rascador y dándole vueltas al coche, no me podía hacer una idea de cuanta nieve me iba a tocar quitar en Diciembre y en Enero. Se me están poniendo los brazos que no me puedo ni cruzarlos cuando me enfado. Por eso ya no me enfado... 


Y entre muchas más nevadas y mucho más frío que otros años llegó la navidad, las casas adornadas, y la mayoría de españoles empezaron a volver a sus tierra, a sus ciudades, con sus familias... Y unos poquitos nos quedamos aquí intentando pasarlo lo mejor posible. 


Tras estas dos últimas navidades que he pasado aquí en Ann Arbor, tengo que agradecer enormemente a Marga y Álvaro, o Márgaro, o Márgalvaro (según quien hable de ellos...) y no sabría por donde empezar...
Cada año se lo han currado y mucho para que los demás no nos sintiéramos solitos, para que todo pareciera una familia (que lo somos), para que todos nos sintiéramos como en casa... Y así lucía la decoración en su casa el día 24 cuando llegamos, 


con calcetines navideños personalizados para todos...


con una mesa de lo más navideña,



y gracias a "Marga Noel" hasta regalos tuvimos para cada uno. Un tesoro tenerlos aquí. 


En concreto yo, no sé si me lo merecía por qué este año me había portado mal... pero ya veis... al final lo del carbón es un bulo... 

Y así, la tarde del 24 desde muy prontito, los fogones estuvieron funcionando. Teníamos croquetas que hizo Mariajo...



Arroz a la naranja con bacalao que hice yo... cortesía del increíble blog de cocina de Carlos Caburrasi http://notengothermomix.blogspot.com/2012/06/arroz-la-naranja-con-bacalao-y-gambas.html
  


A mi no me quedó tan bonito, vale... pero para lo que yo era hace unos años, ahora mismo estoy en la final de master chef en Ann Arbor. 


Y durante nochebuena, navidad y el día 31 y el 1... Loreto hizo sopa malagueña, Pilar salmorejo, 



Álvaro unos champiñones, y unas almejas...


Marga hizo un pollo con almendras, Loreto hizo una "sopa de chocolate blanco"


Pilar puso turrón... 


Marga puso pestiños... 


Y como los chicos "amables" de las aduanas habían requisado unos cuantos sobres de jamón y caña de lomo, entre unos y otros fuimos completando con lo que teníamos un conjunto de aperitivos, postres y otras delicias para que todo, todo pareciera como si estuviéramos en casa con nuestras familias. 



Y en una ciudad desierta por la marcha de los estudiantes y gran parte del staff que no es de la ciudad marchando a casa con vacaciones, con casi todo cerrado, y pasando los días entre tantas películas, tantos capítulos de series, tantos días en casa y entre tanto español, tanta tele, tanto frío y tanta nieve, hubo tiempo de todo, hasta de ver a ciertas grandes amistades, que echaba de menos, que se habían ido y que volvían por Navidad. 


Ya lo sé, carita de tonto total. Total.


Y total, que llegó Fin de Año. Y como el año pasado, vía online y gracias al Skype (aunque gracias pocas que este año se escuchaba bastante regulero) me comí las uvas con mi familia, 


y brindé con champán para que el 2014 sea EL AÑO...


Y tras bromear con toda la familia y desearnos una gran entrada de año nos prepararnos para el cotillón en casa de Marga de nuevo... Yo me puse para la ocasión la denominada como camisa piscinera..


Para comenzar el año, fuimos a la discoteca más grande de Ann Arbor (Live). A diferencia de España, aquí la gente no la pasa junto a su familia. Se van a la calle por la tarde-noche. Entran en algún bar, o restaurante previo pago y muchas veces el cotillón lleva la cena incluida. 




Y por supuesto, sin uvas ni ná, hacen la cuenta atras y reciben el año en bares, discotecas o restaurantes entre sombreros, matasuegras, música pop y abrazos múltiples. Más lacio la verdad, o menos emotivo supongo. Pero bueno, ellos ya tienen Acción de gracias, y de todas formas no tienen la pasión por la familia a la que nosotros estamos acostumbrados. 


Loa españoles de "jartibles" volvimos a comernos las 12 uvas por segunda vez, y es que allá donde vamos, tenemos que hacernos notar... 


Y yo acababa la noche de esta guisa, y deseando que el 2014 me trajera muchas muchas cositas buenas... Que con esta cara me las merezco... 


En breve, os contaré como fue el paso de Hércules y Enero por aquí... Gran temporal de frío y nieve, vamos que ya llegó el verano...  

Un abrazo para todos. 

martes, 10 de diciembre de 2013

Ann Arbor. Día 1 después de la nieve

Hoy ya llevamos un día (1, sólo 1) cubiertos de nieve. Y ya mismo me gustaría hibernar cual oso grizzly y despertarme en Abril. No ser consciente ni de frío, ni de invierno, ni de ná. Hacerme una bola de mi mismo con mis cosas y despertarme al calor del solecito primaveral, rodeado de verde, de flores y de olor a comida... Y tumbarme al sol cual lagartija... 

Pero viendo que por mucho que lo deseara este año tampoco iba a pasar, por la mañana me miré en el espejo de unos de esos riachuelos que termina en el río Hurón, y opté por beberme la ciudad a grandes sorbos antes de la llegada de la nieve; de la mañana a la madrugada y de la naturaleza al ladrillo. Un paseo para grabarme en esa parte del cerebro donde sea que se acumulen las imágenes bonitas para poder soportar los tres meses sepultados en nieve que nos esperan. Imágenes sin ninguna relación unas con otras, o tal vez sí... quien sabe. ¿Me acompañáis?


Y salí a disfrutar de cada rincón natural para dejarme atrapar una vez más en la tela de araña de esta pequeña ciudad... 


Me paré a ver el sol reflejarse en los cristales de las ventanas de las casas que nunca serán mis casas... Ese sol y ese cielo azul que veremos a cuentagotas hasta la primavera... 


Le dije hasta luego a las mariposas y a las flores...



y envidié a los que pueden alzar el vuelo tan alto como para disfrutar de las vistas...


Me metí en charcas buscando reinos perdidos.... Pero no le di besos a los "ranos", no vaya a ser que se convirtiera en un príncipe y no esta la cosa para tonterías... 


Y terminé encontrando al pájaro azul (¿de la felicidad?), eso sí, en un fino cable y observando la vida desde la distancia...


Y con el sol ya casi tocando la tierra, cuando las sombras se alargan y uno se siente más solo, mis pasos me llevaron a Kerrytown, el barrio más antiguo de la ciudad. Por que uno coge la cámara y empieza a andar... sin rumbo, sin destino, sin prisa... Y sin saber como ni porqué terminé dándole vueltas a la casa de Dios. Primero a la Iglesia de Santo Tomás, la primera iglesia católica de la ciudad... con orígenes irlandeses... 



Y de aquí a la bonita torre de San Andrés de estilo gótico inglés... 



Y a pesar de haber pasado dos veces por la casa de Dios buscando un no se qué que qué se yo, y siguiendo con la mirada de donde venía la luz que me iluminaba la torre y me calentaba la espalda, el sol entró en el objetivo reflejado en la calle y todo fue tan simple y tan bello como una persona cualquiera pedaleando en su bicicleta directo al sol del atardecer, en una de esas calles que los árboles han hecho suya... Tan sencilla y tan bonita la estampa que pensé que Dios estaba allí fuera... 


Y de aquí, al contraste de la calle principal, a Main Street...


repleta de gente que va y que viene aún sin gorros ni guantes, llena de restaurantes y bares que nos dan de comer y de beber cada noche de fin de semana y alguna de entre semanas también, una calle en un horizonte de árboles,




y al final de la calle, el estadio de los Wolverines, "The big House" un estadio donde cabe toda la ciudad entera, el estadio de fútbol americano más grande de Estados Unidos y el tercero más grande del mundo. Sí, aquí en Ann Arbor, y sí el estadio del equipo de la Universidad. 


Y viendo que la noche me pilla en medio del paseo y que no quiero que acabe el día me acerco a que me iluminen las luces de los teatros en mi caminar...




y los focos del Auditorio Hills...


hasta llegar al Burton Memorial Tower, la torre que marca las horas que faltan para que pase algo o las que pasaron desde que algo pasó, todo dependiendo del humor que tengas ese día. Con un carillón como sólo existen 23 en el mundo, siendo el cuarto más pesado y con 55 campanas que pesan 43 toneladas.... todo para que cada hora del día cuente.


Y no hay sueño ni ganas de volver a casa... que después llegará la nieve y no podré disfrutar de estas vistas. Serán otras, blancas, húmedas y frías. Diferentes. Así que sigo y sigo, un poquito más paseando entre el Mason Hall,


el Museo Kelsey de Arqueología


y el Museo de Arte... 


Ya llevaba tiempo con ganas de pasar una noche con la cámara y la ciudad... Y diría que nadie más... ¿dónde se ha ido la gente cuando aún no hay nieve?... Y por fin llego a uno de los escondites más bonitos de Ann Arbor, el Law Quadrangle. Un espacio entre edificios destinados a la Universidad de Derecho, con reminiscencias de Oxford y tintes del Howarts de Harry Potter... 



Y bien entrada la noche, ya de madrugada, cuando la gente normal duerme y yo estoy eligiendo las fotos, repasando el día y escribiendo todo esto, sabiendo que la nieve lo va a cubrir y esconder todo durante al menos tres meses... Pienso como pensaba mi abuelo, que debía ser tan optimista como yo, que durmiendo hoy, ya quedará un día menos para que llegue la primavera...  


Me despido de la luna lunera y os deseo unas buenas noches a todos. 
¡Feliz invierno!