Ann Arbor Today

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jueves, 21 de mayo de 2015

My american friend (Mi amiga americana)

We'll always have Smoky Mountains and "Here comes the sun" by The Beatles...
(Siempre nos quedarán las Montañas humeantes y el "Here comes the sun" de los Beatles...)


After almost six years in Ann Arbor, I had to write in english at some point, don't you think?
(Tras casi seis años en Ann Arbor alguna vez tenía que escribir en inglés, ¿no creéis?)

And what better time than now to write a few words to my american friend.
(Y que mejor momento que ahora y para ponerle unas palabritas a mi amiga americana.)

And it is because today, she leaves. After three years working side by side, she leaves the lab today.
(Y es que hoy se va. Tras tres años trabajando codo con codo, hoy deja el laboratorio.)

She is going to do what she really wants, become a doctor. And she will. Not just because the qualifications permit her or because the system approves of her.
It will be because she is orderly, hardworking, enthusiastic and very intelligent.
Because she knows how to listen and provide solutions.
It will be because she is good. Very good.
(Se va a hacer lo que ella realmente desea, ser médico. Y lo será. No porque lo digan unas calificaciones que conseguirá, o porque un sistema la apruebe para serlo.
Lo será por que es ordenada, trabajadora, entusiasta y muy inteligente.
Lo será porque sabe escuchar y dar soluciones.
Lo será porque es buena. Muy buena.)

And despite more than ten years separate us and she laughs at me saying that I'm "like a puppy", she has a maturity that I wish I had had at her age.
(Y a pesar de que nos separen más de diez años y que se ría de mi diciendo que soy como un "cachorrito", tiene una madurez que ya la hubiera querido yo para mi con su edad.)

We have worked together on different projects and it has been a pleasure to do so. I could talk about how much she's helped me over the years and how many times I've thanked her...
(Hemos trabajado juntos en diferentes proyectos y ha sido un placer hacerlo. Podría hablar de lo mucho que me ha ayudado durante todos estos años y cuantas veces se lo he agradecido...)


But as she has so often told me: "Don't thank me, it's my job".
But, how am I not going to thank her? It was not only work; she has done much more than that...
(Pero como tantas veces me dijo: No me des las gracias es mi trabajo.
¿Y como no voy a dárselas? Su trabajo era uno, y ella ha hecho mucho más que eso...)


She has shown me a lot of things, but if there's one thing I appreciate from her above all, is that every morning during these three years she has shown me her smile. No matter if it was snowing or sunny. No matter if she had slept well or poorly, or had problems on her mind. Arriving with my own problems to the lab every morning and seeing someone who smiles at you, makes the sun rise in Michigan.
(Me ha enseñado infinidad de cosas pero si hay una cosa que aprecio de ella por encima de todo, es que todas las mañanas y durante estos 3 años me ha enseñado su sonrisa. Da igual si nevaba o lucía el sol. Da igual si había dormido bien o mal o si tenía problemas rondándole la cabeza o no. Llegar con tus propios problemas al laboratorio cada mañana y ver a alguien que te sonríe hace que salga el sol en Michigan.)


And the most special way I can think of to thank her is dedicating my first post in English on this blog to her; from my little corner, where I can raise my voice louder and reach further. 
It is not a big deal, but hey! no one has gotten me to do it before...
(Y la formas más especial que se me ocurre de agradecérselo es dedicándole mi primer post en inglés en este blog que es mi pequeño rincón, donde puedo alzar la voz más fuerte y llegar más lejos. No es gran cosa, pero ¡oye! nadie había conseguido que lo hiciera antes...)

Dear friend, I wish that everything goes great for you.

Don't stop drawing smiles...
(Querida amiga, te deseo que todo te vaya genial. Que no dejes de dibujar sonrisas.)


And wherever you go and whatever you do, don't stop being "happy, super happy".
Don't stop saying "pfffff" when there is something you don't care about (though I hope I've taught you more than that in all this time...)
We will have morning talks, sangrias and beer memories
We won't lose contact ...



And we'll always, always have that cabin in the Smoky Mountains...
(Que vayas donde vayas y hagas lo que hagas no dejes de ser "feliz, super feliz".
Que no dejes de hacer "pfffff" cuando algo no te importe. Espero haberte enseñado algo más que eso en todo este tiempo...
Que nos queden las charlas de madrugada, las sangrías y las cervezas de media tarde
Que no perdamos el contacto...
Y que siempre, siempre nos quede esa cabaña de las montañas humeantes 

and The Beatles singing to the sun.
y el canto al sol de The Beatles.)


A big kiss and take care friend.
I love you.
(Un besazo y cuídate amiga.
Te quiero.)



PS: Finally, remember me when you're a millionaire doctor and invite me to a barbecue in your giant garden behind your huge mansion in the affluent area of the city.
(PD: Por último, acuérdate de mi cuando seas una doctora millonaria e invítame a una barbacoa en tu jardín gigante detrás de tu enorme mansión en la zona rica de la ciudad.)

jueves, 29 de enero de 2015

El hilo rojo

"Ya tengo muchos amigos. No necesito más."
Hace poco escuchaba a una persona soltar esta "lindeza" y quedarse tan pancha. 

Yo creo que nunca me cansaré de hacer amigos. Una de las mejores cosas de estar aquí en Ann Arbor es que no paras de conocer gente, y una de las peores es que, tras unos meses, la mayoría se van. Con lo que llevo vivido en Michigan soy afortunado de poder contar y tener amigos repartidos por todo el mundo. Algunos muy buenos, algunos a los que quiero con locura, otros a los que quiero menos, jejeje... Pero con algunos de ellos hay una conexión especial, un no se qué que qué se yo, que podríamos catalogar de "espiritual".

Con esto de las navidades y las fiestas a todos os habrá pasado que habréis recibido cientos de mensajes. Whatsapps, emails, incluso llamadas de esas que nadie hace ahora; de conocidos, familiares, vuestros mejores amigos, y de lo que yo llamo y de lo que os voy a hablar hoy, los "amigos eternos" o "amigos a primera vista". Hace poco hablaba de este tema con mi amiga Maria del Mar, una de esas amigas eternas que tengo, y esto me dio pie a escribir el primer post del 2015.


Si aún no sabéis de que os hablo, dejadme que os cuente. Para mi, los llamados amigos eternos son esas personas con las cuales en algún momento de tu vida te cruzaste y compartiste algo, con los cuales no hablas apenas en los 365 días del año, no sabes que es de su vida, si tienen pareja, si tuvieron un mal momento, si les va bien o les va mal... Y a la vez son las mismas personas a las que si les mandas un mensaje te contestarán al minuto, si tienes algún problema te lo van a solucionar, y en un par de mensajes, una tapa, o una copa después de una eternidad, te hacen sentir como el mejor de sus amigos de nuevo. Y no hace falta nada más. No hace falta regalarle en su cumpleaños, decirle que le quieres o mandarle un email cada día.

No pasa con todo el mundo, no pasa siempre, y eso es lo que los hace especiales supongo. Tengo grandes amigos con los cuales hablo frecuentemente y serán siempre mis amigos, y grandes amigos que sabes que si dejas de hablar con ellos se convertirán en (des)conocidos y no pasa nada, la vida sigue, ya hablé de esto al tiempo de estar aquí (730 dias de erasmus). Pero con algunas personas esto no ocurre. Hay una conexión que va más allá. Y no se si todos estos amigos eternos sienten lo mismo por mí, quizás sí, quizás no... Aunque tiendo a pensar que las amistades eternas siempre son mutuas. Y da igual si los conociste hace poco y aún no te has dado cuenta, 10 meses, o 33 años... como me ha pasado estas navidades con algunos de mis amigos del colegio, Antonio, Dianez, Nono, Carlos..



me pasa con mi amiga Chari, con la cual aunque pasemos meses sin hablarnos, fue, es y será mi hermana,

(Hermana, a ver si me mandas una de esas fotos de los campis que tenemos...)

algunos "de los de Ann Arbor", como Eleonora, Carla, Jose, Rocío, Lola, entre muchísimos otros... Estuvieron aquí "un ratito", vivieron y se fueron a otros países, a seguir repartiendo buen rollo por el planeta, y meses o años después, sabes que estén donde estén o hagan lo que hagan, son mis amigos...






me pasa con Gonzalo, Gema o Kiko de "mi" antigua Unidad de Investigación, me paso meses sin hablar con ellos, un minuto juntos, y me siento como si no hubiera dejado de hablar o de verlos nunca,



(Gema te prometí que saldrías...)

con algunos de mis compis de la Universidad...

(Sr. Cabello, si encuentra la foto del cañón bombón mándamela...)

Y eres capaz de esconderles algunos sentimientos o pensamientos a tus mejores amigos o a la familia y de repente basta que una de estas personitas especiales te diga que tal estas para que te abras como un libro y les cuentes todo sin freno alguno. Y viceversa, si te piden consejo serás tan claro y contundente como lo serías contigo mismo.

Hace poco en la última película de Lasse Hallström uno de los personajes le decía a otro "Food is memories" algo así como: "La comida crea recuerdos". Y es verdad que el hecho de compartir ciertos momentos especiales con una persona crea unos lazos indisolubles, pero me atrevería a decir que a veces no hacen falta ni esos momentos.

Y aquí en Ann Arbor, donde cada año llegan y se van un grupito de "nuevos futuros amigos", hay gente que llega, nos hacemos amigos, y tras 3, 6, 12 meses se van... Y al menos a mi, y tras 5 años pasando por esto, la mayoría de las veces me bastan dos días y dos miradas para saber que con alguien "voy a morir". A veces, no da tiempo a vivir algo extraordinario entre los dos, simplemente miras a la otra persona, y sabes que es uno de ellos. Amistad a primera vista y lo mejor es que no se necesita de un esfuerzo para mantenerla. Esa amistad es eterna.

Hay una creencia asiática extremadamente hermosa que me encanta y que no puede ser más apropiada para esto que os cuento. Dice que entre ciertas personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un hilo rojo invisible que viene con ellas desde su nacimiento. Ese hilo no puede romperse, no importa el tiempo, el lugar o las circunstancias, el hilo estará más o menos tenso pero siempre permanecerá uniéndolos como muestra del vinculo que existe entre ellos.

Seguro que me habré olvidado de muchos de estos amigos, es lo que tienes cuando escribes del tirón, y sin pensar o editar mucho lo que salen de tus dedos... pero ellos no se enfadarán, si acaso se tensará un poco el hilo jejeje. Pero ellos saben quienes son, el hilo a veces no es tan invisible, saben que desbloquean el móvil, un mensaje suyo y allí me tienen. Algunos expertos dicen que las nuevas tecnologías nos aíslan pero yo no puedo estar más en desacuerdo. Aislado era estar hace unos años sin saber de tus amigos del colegio o de la infancia o de otros tantos que se fueron o mudaron a otra ciudad. Hoy, gracias a la tecnología el hilo rojo es mucho más fácil de aflojar o de tirar de él fuertemente cuando lo necesitas. Llamadle Facebook, whatsapp o hilo rojo...

Me despido con dos abrazos, uno para todos esos amigos eternos que sin hacer absolutamente nada, son tan especiales como para seguir siendo grandes compañeros de viaje y otro para los nuevos que me encontraré este año por el mundo, aunque aún no hayan leído esto, estoy seguro de que es inevitable que el hilo rojo nos acerque más y más durante este año. Estad atentos y no perdáis la oportunidad de disfrutar de los que están al otro lado de vuestros hilos de cuando en cuando,
es gratis y sienta genial.

domingo, 19 de octubre de 2014

El Efecto Mariposa

Al ver hoy el Diario de Cádiz me ha venido un recuerdo a la memoria. De esos que te vienen a la cabeza como un flash después de años y años...

Diría que era el año 97, aunque puede que la memoria me falle. Estaba con mis amigos (los de siempre) de camping en la Cala del Aceite en Roche, cerca de Conil de la frontera en Cádiz. Tras la cena, todos sentandos en corro y con unos cubatitas de por medio, empezamos a jugar a contestar preguntas sobre nosotros mismos y nuestro futuro. A la pregunta de cual de tus amigos crees que saldrá en los periódicos algún día, mis amigos respondieron que yo. Cuando les pregunte por qué, no supieron contestar. No se que verían o vieron en mi pero la respuesta fue bastante unánime. Tampoco supieron especificar en que sección, lo cual me dejaba la ligera duda de si era algo bueno o malo... Por aquella época, apenas primero de carrera, ninguno sabíamos que sería de nuestra vida ni a que nos terminaríamos dedicando, pero parece que acertaron y hoy me estreno en el Diario de mi ciudad. Orgulloso y feliz, aquí os dejo la entrevista y espero que os guste.

Aquí el link... Entrevista Diario de Cádiz

Y aquí el texto (con foto a color incluida, como los tíos importantes)...

"Fuera podemos trabajar en lo que nos hemos formado y nos gusta"

BEATRIZ ESTÉVEZ CÁDIZ | ACTUALIZADO 19.10.2014 - 01:00
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Manuel Blandino, en una imagen tomada esta semana en el edificio de la Universidad de Michigan donde trabaja.
Un plan de retorno de los investigadores andaluces más talentosos que se encuentran en el extranjero. Ésta es una iniciativa que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, anunció hace unas semanas con la intención, según dijo, de ponerla en marcha ya en este curso académico 2014/15. Este plan de retorno del talento contará con incentivos para la contratación de andaluces que se encuentran fuera realizando tareas de I+D+i, y asimismo se establecerán fórmulas sociales complementarias que faciliten el regreso a la comunidad de "nuestros jóvenes más brillantes" con "todas las garantías", garantizó la presidenta. 

La medida es aplaudida por Manuel Blandino, un gaditano de 36 años que desde hace cinco reside en Estados Unidos, en la ciudad de Ann Arbor del estado de Michigan, donde trabaja para su Universidad, concretamente, como research investigator para un laboratorio especializado en Diabetes y Metabolismo que dirige el profesor Ernesto Bernal. "Todo lo que se haga por la investigación y por los investigadores andaluces con talento me parece genial", lanza el científico, que expone su caso: "Yo me formé en la Universidad de Sevilla, primero estudié la licenciatura de Biología y luego la de Bioquímica. Tras terminar las carreras, en 2003, me puse a buscar trabajo, primero eché curriculum por Cádiz, luego por Andalucía, luego por España... y nada. Unos meses después conseguí una beca de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Puerta del Mar, en el Laboratorio de Carmen Segundo y Manuel Aguilar, para realizar la tesis doctoral. Y posteriormente obtuve una beca de excelencia con un proyecto concedido por la Junta de Andalucía. Ahora, tras todo ese dinero invertido, estoy dedicando mi trabajo, mi esfuerzo y mis investigaciones a la Universidad de Michigan". "Pensando en España, es una pena", lamenta. 

El gaditano celebra que la Administración andaluza haya ideado un plan para recuperar a jóvenes talentos. No obstante, hace una advertencia: "Si este plan de retorno de investigadores va a suponer un sueldo bajo y un proyecto de investigación por tan sólo dos años garantizados, como hicieron con anterioridad, no conseguirán que los mejores investigadores andaluces regresen". 

Blandino comenta que él emigró a Estados Unidos con la idea de permanecer "dos o tres años", pero la semana que viene sumará cinco y acaba de renovar el visado por tres años más. "Claro que me gustaría volver a Cádiz, pero el problema radica en las condiciones, que no son las mismas... El tema económico importa, porque los investigadores también queremos formar una familia y tener estabilidad. Sin embargo, diría que más importante que el dinero son las condiciones y los medios de los que dispones para realizar tu trabajo". 

Aunque el salario medio de un investigador puede variar mucho en Estados Unidos, el gaditano estima que el sueldo de un investigador postdoctoral ronda (cambiando de dólares a euros) los 32.000 euros brutos al año. Y en España, por lo que conoce, se ofrecen unos 22.000. "Y si ya hablamos de un investigador joven, como yo, las diferencias entre los dos países aumentan un poco más". 

Fue en 2009 cuando el científico gaditano se planteó hacer las maletas, y a finales de año envió currículum a seis laboratorios españoles y europeos, "pero no hubo respuesta o no había dinero". "La investigación en España -agrega- ya pintaba mal. No había ni hay muchas plazas para hacer un trabajo postdoctoral, y las condiciones eran y son, a veces, lamentables. Además, si realmente te gusta la investigación y quieres seguir formándote, creo que hay que conocer otros laboratorios y otra forma de trabajar. Esta experiencia forma parte de la propia formación, y en estos tiempos es obligatorio". 

Es por ello que se animó a llamar a la puerta de laboratorios estadounidenses, de seis en concreto, y le invitaron a entrar en tres de ellos. "Tras visitar dos de los tres, decidí quedarme en el laboratorio de Ernesto Bernal, en la Universidad de Michigan. Esta institución académica es una de las mejores del mundo, y tanto la ciudad como la Universidad y el grupo de investigación me ofrecen lo que andaba buscando". 

Reconoce Blandino que no tenía un nivel alto de inglés, "pero una vez fuera mejoras a marchas forzadas con el idioma y con todo", sonríe. 

El biólogo y bioquímico se siente realizado con su trabajo. Actualmente, el grupo de especialistas al que pertenece está investigando cómo las células que producen la insulina se ven afectadas por diferentes nutrientes y en diferentes estados, como el embarazo o dietas ricas en grasa o bajas en proteínas. El equipo del profesor Bernal está trabajando mayoritariamente con modelos animales y, puntualmente, con muestras humanas. 

Con Blandino trabaja otra joven gaditana que también pasó por la Unidad de Investigación del Hospital Puerta del Mar, y en Ann Arbor residen otros diez españoles -procedentes de Murcia, Castellón, Sevilla, Valladolid, Madrid y Barcelona- que emigraron en busca de un futuro profesional. "No somos aventureros. Nos vamos de España porque fuera nos dan la oportunidad de trabajar en lo que nos hemos formado y nos gusta, y con unos medios competitivos y en una condiciones decentes". "No nos hemos ido del país por ser aventureros", reitera. 

El joven asegura que en Estados Unidos "valoran mucho" a los investigadores españoles, "porque llegamos bien formados y somos trabajadores entusiastas". "Pero la visión que tienen de España como país investigador -añade- no es positiva debido a las constantes noticias que llegan sobre la crisis, los recortes, el paro...".








Ojalá tenga la suerte y el honor de salir muchas veces más y toquemos madera para que siga siendo en la sección de Ciencia, de Cádiz o Internacional... pero nunca en la de Prensa Rosa.

Gracias Beatriz Estévez por la oportunidad. Le has dado a mi madre un nuevo cuadro que colgar en mi casa. Ya sabes que si me haces famoso y Susana Díaz me lleva de vuelta habrá invitación.

Soy un amante de ese concepto de la Teoría del Caos llamado el Efecto Mariposa, el cual dice que "El simple aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York". He aquí un claro y vivo ejemplo, en Lisboa, la ciudad de la luz, un día de lluvia hace que dos personas charlen bajo un sólo paraguas y yo, en Michigan, termino en las páginas del Diario de Cádiz... Fascinante. 

Un abrazo a todos.


martes, 30 de septiembre de 2014

El teletransporte merece la pena

Está claro que es caro y cansa tela... Pero el teletransporte es un invento que merece mucho la pena.

Allá por el 2011 (Cadiz una de cal y una de arena) escribía sobre lo bonito (y agradecido) que sería poder bilocarse o teletransportarse a Cádiz y disfrutar de los tuyos y de lo tuyo aunque sólo fuera por un ratito, en esos días en los que te invade la morriña, la nostalgia, o mejor dicho, lo que mi amiga portuguesa Alexandra llama "saudade". Era cuestión de tiempo que surgiera la ocasión o el momento de tener que hacerlo. Y tres años después aquí estoy.

El teletransporte, en principio, me costó un pico; cuatro compañías aéreas, ocho vuelos, seis ciudades, tres países... Después a la vuelta vinieron los aviones estropeados, el overbooking, los retrasos de un día y esperemos afortunadamente (y nunca mejor dicho) la cuantiosa indemnización...
Para resumir, una teletransportación de 5 días incluyendo el tiempo de los viajes (cerca de 40 horas en total)... Una paliza.

Y sí, fui a España para una boda y me volví.
Cuando lo contaba, la gente movía los ojos al cielo, exclamaba, suspiraba, fruncía el entrecejo y soltaba alguna expresión similar a "tu estas loco", "tu estas colgado" o "tu eres un flipao". Pues sí, de locos...
También me dijeron: "Muy buenos amigos tienen que ser...". Y sí, no hay duda, lo son.

Y ya me hubiera gustado y me gustaría hacer esto más a menudo, pero como a la mayoría de los mortales, ni mi economía, ni mi trabajo me lo permiten. Ya me perdí unas cuantas bodas estando aquí (la de Kiko y Ana, la de Anita, la de Laura y Carlos, la de Patricia y Fran, la de mi "hermana" Chari... y me perderé alguna más en los próximos meses, como la de Ángel y Laura), y me perdí algunos buenos y malos momentos en los que ojalá hubiera podido estar más cerca para vivirlos con la gente que quiero... momentos en los cuales mis amigos o familia necesitaban un abrazo o ánimos y yo no podía dárselos. O igualmente cuando yo los necesité.

En esta ocasión todo coincidió para bien, podía pedir unos días, tenía un dinero ahorrado y obviamente se casaban dos de mis mejores amigos, Tita y Abel. Y por ellos se teletransporta uno donde haga falta.

¿Qué más podría decir? A ella, la conozco desde que era un niño. Toda una vida.



Después de mi familia, y junto con Mariajo, puedo decir abiertamente que es una de las persona que más me ha influido y más me enseñó cuando era un crío. Crecí con ella en muchísimos aspectos y si casi 30 años después la sigo teniendo cerca y la quiero con locura es por que cualquiera querría tener a su lado a alguien que desprende tanta alegría.



A él, lo conozco desde hace 10 años. Con él se puede estar hablando de cualquier cosa, con una humildad y una cercanía que te hacen sentir bien desde el principio. Todo los momentos que recuerdo junto a él son riendo, pasándolo bien, disfrutando y al fin y al cabo repartiendo felicidad. Con él, el tiempo pasa rápido, y hablar así de alguien tras 10 años, sólo puede ocurrir si es alguien que merece mucho la pena.  
Y si son una maravilla por separado creo que llegan a ser mucho más grandes juntos. 


(Aquí viendo un video de ellos... Sí, lloramos todos...)

Son unas de esas parejas que cuánto más tiempo pasan juntos más felices se les ve. El uno con el otro y el otro con el uno, o más como uno solo... Envidia sana total. 


Y yo, pues disfruté del día, su día, a lo grande... ¿Qué iba a hacer si no?


Me reí con mis amigos, comí, bebí, y viví cada segundo como un regalo de los dioses... Algo irrepetible. 



Desde que lo decidí sabía que no me arrepentiría de hacerlo y sí que lo haría de no hacerlo. Haber estado en Ann Arbor viendo fotos y recibiendo mensajes de todos mis amigos y yo aquí... uffff no habría podido soportarlo (o seguramente sí pero con un mosqueo importante)...


En fin, que mereció la pena. Ya lo creo. Una auténtica gozada... 

Además el teletransporte también tiene más ventajas. Por que a veces a uno se le olvida entre tanta Universidad y tanta ciencia, tanto trabajo y tanta vida lejos de tus raíces de quién eres y de que es lo que realmente importa en la vida. Y estar con mis amigos y con mi familia por unas horas no tiene precio ni merece escatimar esfuerzos. Y además, te pone en tu sitio rápidamente.


Y si de propina te llevas un bañito en la playa o un atardecer gaditano-playero a finales de Septiembre, cuando aquí las mínimas empiezan a rondar los 5 grados, no hay dólares en el mundo para pagarlo.




21.06 pm del martes 30 de Septiembre. Más cansado y más pobre pero tremendamente más feliz acabo de llegar a Ann Arbor de vuelta... Sarna con gusto no pica, que dice el refrán. Ojalá el teletransporte baje de precio y reduzca los tiempos en el futuro. No tengo dudas de que un servidor sería una persona muchísimo más sonriente. Por ahora, salta a la vista que la sonrisa aún me durará unos días...
Nos vemos en Navidad, familia. Ya estoy contando los días... 80, 79, 78...
Un abrazo.

martes, 3 de junio de 2014

Miradas que vieron en mí...

Hoy 3 de Junio es mi cumple,
e irremediablemente 
y como en cada aniversario, 
uno echa la vista atrás.

Y me he visto llegando a Ann Arbor en el 2009.
2009, sí... en breve cumpliré cinco años por aquí. 
Cinco añazos ya. 

Y estoy empezando el post,
y sí,
este va a ser uno de esos post abstractos y nostálgicos
o sensibleros y raros... 
Se que no tardaré en recibir 
un comentario de mi amigo Bández, 
diciendo que me estoy "amondrigonando",
pero es mi cumple... ¿Qué puedo hacer?.
A veces me vienen al coco esta clase de post,
que nacen en algún sitio que no comprendo,
pero que los siento tan claros y tan vívidos, 
que tienen que salir por algún sitio...
y no puedo reprimir soltarlo en el blog.

Espero que os guste leerlo tanto como a mi escribirlo.

La semilla de todo
nace en una amiga (sólo una amiga ¿eh?)
con unos increíbles ojos verdes,



y completamente absorto y pensando en su mirada
he terminado pensando en las miradas de la gente que me rodea.
Y como sucede en todo proceso creativo, 
una idea me ha llevado a otra 
y aquí estoy
sin saber cómo ni por qué,
escribiendo de miradas. 

Y durante estos cinco años ha habido de todo, 
miradas que se perdieron, 
que lo dijeron todo y con las que no hizo falta ni hablar, 
que decidieron mirar para otro lado.
Las que no comprendí y las que no me comprendieron.
Miradas que me hicieron olvidar quien era 
y miradas, duras miradas 
que me lo recordaron a cada momento... 
Miradas con lágrimas de lluvia, heladas de nieve y frías de soledad.
Miradas sin parpadeos, fijas, quietas, 
miradas que me atravesaron,
miradas a escondidas, huidizas y de contrabando,
y miradas llenas de dudas, vacías, huecas
y que me miraron sin querer mirarme...

Las miradas que matan y las de desprecio, 
que también alguna hubo,
siempre intenté dejarlas para que las mirara otro...
...

Con el paso del tiempo, 
he de decir alegremente que esas fueron las menos, 
miradas que en un abrir y cerrar de ojos se olvidaron... 
Y hoy, hoy que es mi cumple, 
sólo quiero acordarme de la mayoría, 
de las buenas, 
y de las buenas las mejores, 
de las miradas de la gente que quiero y que voy queriendo,
de las miradas de la gente que me hace feliz.
Me quedo con las miradas cómplices,
desde las ingenuas a las de deseo, 
con las miradas de amor y de amistad, 
con las que prometían lucha y contenían rabia, 
miradas que olían a triunfo, que gritaban ánimo
que apretaron los dientes.

Miradas que me supieron a mucho
y me tocaron el corazón... 
Miradas que me acompañaron, que me tendieron una mano,
y miradas que fueron el espejo del alma.
Miradas rebosantes de ilusión que espantaron al miedo, 
miradas limpias, claras, abiertas, directas...
 en las que me vi desnudo...
Miradas de fin de semana, 
que se confundieron en la noche 
deslumbradas por los focos y cegadas por el alcohol.

Miradas que me llevaron volando de un lugar a otro del mundo,
miradas de las que no pude apartar mi mirada,
ni quise...

Mirada, sólo una, 
en la que quise verme cada mañana,
en cada desayuno y en cada amanecer....
cada noche apagar mi mirada junto a ella.
Mirada que me habría pasado la vida entera mirándola. 

Durante estos cinco cumpleaños 
y a lo largo de 114 posts, 
os conté lo que miraban mis ojos
y lo que captaba mi cámara... 
Pero hoy, 
hoy quería recordar algunos de esos maravillosos ojos... 
miradas que aquí, 
en la pequeña Ann Arbor,
han visto la vida pasar junto a mí. 
No están todos, pero si muchos...

Mirad si son grandes que les pedí sus ojos y me los han mandado... 






Miradas que han sido balcones abiertos a unas personas maravillosas...



Ojos que no ven corazón que no siente dice el refrán,
imaginaos como he tenido el corazón
al verme en estos ojos reflejado.



Ojos que durante estos años,
han visto más de mi de lo que yo haya visto jamás.


Gracias a todas esas miradas
por hacerme feliz,
por que durante estos casi cinco años, 
y con el crecimiento de las patas de gallo,
en muchos y tantos momentos,
esos ojos que me miraron, 
hicieron a estos otros ojos,
los míos,



sonreír.  

Os quiero. 
Hoy me apetecía decíroslo...

y ojalá que con el tiempo,
 nos sigamos mirando a los ojos...

martes, 27 de mayo de 2014

Con amigos como estos...

Vale que a veces puedo parecer impulsivo, un poco loco y pasional. Vale que la mayoría de las veces me apunto a un bombardeo. Pero también hay veces, que con amigos como estos... hay veces que sólo hay que dejarse llevar. 
Que te escriban a las 8.39 de la mañana de un domingo proponiéndote ir a Cleveland (2h y 30min de coche)... 


o un viernes a las 7.49 de la mañana proponiéndote ir a Chicago un sábado (4h de coche) y volver un domingo...


Digo yo, que la culpa no será sólo mía... 

Además el susodicho Ramón denomina la acción de ir de imprevisto de viaje y en plan locura como una "manolada", de verdad... me llena de orgullo y satisfacción, menudo honor. 

Y obviamente, pues lo que os imaginaréis, dije que sí, a los dos. 

Primero a Cleveland, donde nunca había estado... 


Típica ciudad del midwest americano,


con su estadio de béisbol, su estadio de fútbol americano, sus rascacielos de hormigón con muchas ventanitas, sus amplias avenidas... 


Y también porque no decirlo, seguro que tuvieron sus buenas intenciones en el homenaje, 
pero la estatua más fea que haya visto jamás... 


Con uno de los centros de la Nasa, 


Con su lago Erie, su faro y sus gaviotas, 



Y sobre todo, lo más importante y motivo de nuestra visita...


¡El museo del Rock!


El entorno, hay que decirlo, es muy bonito. Al igual que en Indianápolis, la ciudad ha sabido integrar la orilla del lago con una mezcla de paseos, museos, y jardines. Aunque como españoles echamos de menos que no hayan puesto unas terracitas, puestos, o bares de los que disfrutar. Nosotros habríamos tardado un minuto en montar un chiringuito. 


Y tengo que reconocer que al principio me pareció que me iba a aburrir soberanamente en el museo del rock... ¿Qué es el rock? ¿Y quienes son los rockeros?

Pero uno entra, y empieza a ver cosas curiosas... 


Y empiezas a meterte en el mundillo sin darte cuenta... y ya no del rock, o del pop, o del soul.... es un museo de la música y entre frases de los más grandes te vas contagiando de todo y de todos y empiezas a mover un poco los pies, las caderas y la cabeza de lado a lado al son de los acordes.



Vas recorriendo los carteles de los iconos de la música, 




y cuando quieres darte cuenta tienes los ojos como platos y estás correteando de stand en stand... 



por que ¿Qué es el rock and roll?



Y se mezclan guitarras decorativas, 


con la de los Red hot chilli pepper 


o la furgoneta donde viajaban los Race Against the machine para su último tour.


Y el museo te lleva desde las primeras influencias de las voces negras, 




pasando por Elvis...



y por supuesto recorriendo ciudades, épocas, sellos y bandas, Michigan, Detroit y su Motown, 




San Francisco... 


o Seattle,


Y uno se queda boquiabierto al ver el porsche de Janis Joplin,


los vestidos de Las supremes (que no de Móstoles)...


Disfruto como un enano viendo piezas de Michael Jackson que ni mucho menos me esperaba encontrar, como la chaqueta que llevó en los Grammys de 1984 cuando se llevó 8 de estos premios, el récord, en una sola noche,  


junto a uno de su grammys y sus características gafas o mocasines, 


un cinturón diseñado en la época de Dangerous, 


algunas de las ropas más famosas de los Jackson 5,


y de sus famosos videoclips... 


Y aunque hay mucho de Michael, hay otros stands increíbles también, como el de Aerosmith, 


los Beatles, 




los Rolling Stones, 




U2, 


o hasta la impresionante colección de trajes y accesorios de Jimi Hendrix...



En la última planta del museo recorres algunos de los momentos más viejos del rock and roll y donde me encuentro a dos mujeres mayores viendo con entusiasmo y nostalgia un viejo programa de televisión. Posiblemente todos en algún momento y más con la edad, habremos pensado que cualquier tiempo pasado fue mejor y que ya no se hacen canciones como las de antes...


Para terminar, sales por un oscuro pasillo donde encuentras las firmas de todos y cada uno de los artistas y grupos que han marcado la historia de la música... 





Como os estaréis imaginando, viajar por la historia de la música nos dio mucha hambre y mucha sed... 


Así que no hubo más remedio, que comerse una pizza tan grande como una mesa, y dos cervezas más largas que mi cabeza antes de volver a Ann Arbor...


Y sin descansar, y en cuestión de días, con mis amigos Ramón y Alexandra.... ¡Chicago! 

Donde sin duda, si hay algo que siempre impresiona, es la entrada con numerosos carriles y el skyline de la ciudad frente a tus ojos... 



Impresionante.


¿o no?


Aún así, en Chicago siempre hay algo nuevo que descubrir o que ver, 






siempre hay una nueva experiencia que vivir, como visitar el nuevo Eataly Chicago


o comer en un español que reservamos gracias a mi amiga Becca, llamado Café Ba-Ba-Reeba y en el que disfrutamos de unas gambas al ajillo y unas auténticas croquetas, recomendadas para paladares nostálgicos... 


 y Chicago, sobre todo para mi, donde siempre hay nuevas foto que tomar... 





(Esta última parece más bien Mordor)

Y tras día y medio en la ciudad del viento, es inevitable mirar por el espejo retrovisor, y despedirse de esta impresionante ciudad con un "Hasta pronto". 


Un abrazo.