Ann Arbor Today

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jueves, 21 de mayo de 2015

My american friend (Mi amiga americana)

We'll always have Smoky Mountains and "Here comes the sun" by The Beatles...
(Siempre nos quedarán las Montañas humeantes y el "Here comes the sun" de los Beatles...)


After almost six years in Ann Arbor, I had to write in english at some point, don't you think?
(Tras casi seis años en Ann Arbor alguna vez tenía que escribir en inglés, ¿no creéis?)

And what better time than now to write a few words to my american friend.
(Y que mejor momento que ahora y para ponerle unas palabritas a mi amiga americana.)

And it is because today, she leaves. After three years working side by side, she leaves the lab today.
(Y es que hoy se va. Tras tres años trabajando codo con codo, hoy deja el laboratorio.)

She is going to do what she really wants, become a doctor. And she will. Not just because the qualifications permit her or because the system approves of her.
It will be because she is orderly, hardworking, enthusiastic and very intelligent.
Because she knows how to listen and provide solutions.
It will be because she is good. Very good.
(Se va a hacer lo que ella realmente desea, ser médico. Y lo será. No porque lo digan unas calificaciones que conseguirá, o porque un sistema la apruebe para serlo.
Lo será por que es ordenada, trabajadora, entusiasta y muy inteligente.
Lo será porque sabe escuchar y dar soluciones.
Lo será porque es buena. Muy buena.)

And despite more than ten years separate us and she laughs at me saying that I'm "like a puppy", she has a maturity that I wish I had had at her age.
(Y a pesar de que nos separen más de diez años y que se ría de mi diciendo que soy como un "cachorrito", tiene una madurez que ya la hubiera querido yo para mi con su edad.)

We have worked together on different projects and it has been a pleasure to do so. I could talk about how much she's helped me over the years and how many times I've thanked her...
(Hemos trabajado juntos en diferentes proyectos y ha sido un placer hacerlo. Podría hablar de lo mucho que me ha ayudado durante todos estos años y cuantas veces se lo he agradecido...)


But as she has so often told me: "Don't thank me, it's my job".
But, how am I not going to thank her? It was not only work; she has done much more than that...
(Pero como tantas veces me dijo: No me des las gracias es mi trabajo.
¿Y como no voy a dárselas? Su trabajo era uno, y ella ha hecho mucho más que eso...)


She has shown me a lot of things, but if there's one thing I appreciate from her above all, is that every morning during these three years she has shown me her smile. No matter if it was snowing or sunny. No matter if she had slept well or poorly, or had problems on her mind. Arriving with my own problems to the lab every morning and seeing someone who smiles at you, makes the sun rise in Michigan.
(Me ha enseñado infinidad de cosas pero si hay una cosa que aprecio de ella por encima de todo, es que todas las mañanas y durante estos 3 años me ha enseñado su sonrisa. Da igual si nevaba o lucía el sol. Da igual si había dormido bien o mal o si tenía problemas rondándole la cabeza o no. Llegar con tus propios problemas al laboratorio cada mañana y ver a alguien que te sonríe hace que salga el sol en Michigan.)


And the most special way I can think of to thank her is dedicating my first post in English on this blog to her; from my little corner, where I can raise my voice louder and reach further. 
It is not a big deal, but hey! no one has gotten me to do it before...
(Y la formas más especial que se me ocurre de agradecérselo es dedicándole mi primer post en inglés en este blog que es mi pequeño rincón, donde puedo alzar la voz más fuerte y llegar más lejos. No es gran cosa, pero ¡oye! nadie había conseguido que lo hiciera antes...)

Dear friend, I wish that everything goes great for you.

Don't stop drawing smiles...
(Querida amiga, te deseo que todo te vaya genial. Que no dejes de dibujar sonrisas.)


And wherever you go and whatever you do, don't stop being "happy, super happy".
Don't stop saying "pfffff" when there is something you don't care about (though I hope I've taught you more than that in all this time...)
We will have morning talks, sangrias and beer memories
We won't lose contact ...



And we'll always, always have that cabin in the Smoky Mountains...
(Que vayas donde vayas y hagas lo que hagas no dejes de ser "feliz, super feliz".
Que no dejes de hacer "pfffff" cuando algo no te importe. Espero haberte enseñado algo más que eso en todo este tiempo...
Que nos queden las charlas de madrugada, las sangrías y las cervezas de media tarde
Que no perdamos el contacto...
Y que siempre, siempre nos quede esa cabaña de las montañas humeantes 

and The Beatles singing to the sun.
y el canto al sol de The Beatles.)


A big kiss and take care friend.
I love you.
(Un besazo y cuídate amiga.
Te quiero.)



PS: Finally, remember me when you're a millionaire doctor and invite me to a barbecue in your giant garden behind your huge mansion in the affluent area of the city.
(PD: Por último, acuérdate de mi cuando seas una doctora millonaria e invítame a una barbacoa en tu jardín gigante detrás de tu enorme mansión en la zona rica de la ciudad.)

martes, 3 de marzo de 2015

El milagro de los panes y los peces

Ahora que estamos en cuaresma os voy a hablar de algo "sagrado".
Cada dos o tres meses me ocurre un milagro. 


Como por arte divino  y por la gracia de Dios y todos los santos una caja se materializa en la puerta de mi apartamento. Y no es una caja cualquiera...


Es una caja llena de productos de casa, de mi tierra, pero sobretodo es una caja llena de cariño. 

Una caja que tiene un valor incalculable, mucho más del material. 
Una caja llenita de 
"come bien",  
de "cuídate", 
de "nos acordamos de ti", 
de "te echamos de menos"...


Una caja que mi madre y mi hermano preparan y llenan concienzudamente.  A la que dedican su tiempo pensando con que llenarla. 


Una caja de "ponle turrón que llega la Navidad y no te olvides de las hojaldrinas que le encantan"...



"Ponle huesitos de santos, que llega Noviembre",


"Mándale protector solar que seguro que llega el verano y no se lo compra"... 
(así son las madres)


"Mándale unas bolsitas de tinta de calamar que allí no hay y le gusta mucho hacerse "arroz negro"...


Son cajas que nunca abro a la ligera. 
Estas cajas se abren siguiendo un protocolo. 
Primero con cuidado, por un lado y sin mirar meto la mano, y voy sacando poco a poco cada producto. Recreándome y regocijándome de cada uno de los manjares que voy descubriendo. Celebrando y haciendo una fiesta a cada delicatessen como si fuera el maná enviado de los dioses o el mismísimo día de los Reyes Magos.



Y mucho he tardado yo en escribirle un post a esto y no tengo perdón.
Por que los que me tratáis a diario sabéis que no pasa una caja de mi madre sin que os mande fotos.... 
Primero, por la alegría que da recibir viandas españolas cuando estas tan lejos y segundo, por joder y dar un poco de envidia, que somos españoles, no nos vamos a engañar.

Y si hay un protocolo para abrir la caja también tengo un patrón para degustarlas. 
Especialmente con las latas y los picos. Los almaceno como si tuviera el síndrome de Diógenes.
Los acumulo y guardo con recelo como el gollum hace con el anillo o Harry Potter con la varita...

Eso es así.
Simple.
No quieres comértelos porque se gastan. 
Se gastan y no hay más. Así de claro. 

Y cuando tu madre te dice que te va mandar otra caja, ahí es el momento de comérselo todo como un "condenao"...
Los que estéis fuera me entenderéis, o a lo mejor no y tenéis otro patrón. Conozco gente que el día que lo recibe, es el día que se da el atracón. Como si se lo fueran a robar.
Los que estáis allí pensareis y con razón que seguro que aquí se puede conseguir jamón serrano, melva, pulpo, almejas o zamburiñas. Y sí, es cierto, pero es infinitamente más caro, y el hecho de recibirlo de casa y de una madre no tiene precio... Y por supuesto no sabe tan bien.

Y posiblemente os esté haciendo gracia esto que os cuento, y posiblemente os penséis que es una broma, 
pero ¡ay amigos! 
A vosotros os querría yo ver sin una lata de atún de Barbate o de melva canutera con la que poder acompañar un tomatito, o sin una lata de pulpo o de gula de vez en cuando... 
Y no tienen que ser cosas caras o exquisiteces, no os equivoquéis, sólo pensar simplemente en una tapita de queso o una ensaladilla SIN picos. "¡Ome por favó!" Eso como va "a sé".

Gracias Mamá por cada caja que durante estos cinco años has estado mandando y ¡¡que sean muchas más!!. Ya sabes la fiesta que le hago a cada una de ellas.
Te quiero muuuuuusho...

PD: Antes de despedirme, animo efusivamente a cualquier personas que no sea mi madre y quiera ganarse un post como este en mi blog a mandar una de estas cajitas a mi dirección postal. Desde el momento en que la reciba prometo tratarla como a una madre.

Besos y abrazos para todos.

domingo, 19 de octubre de 2014

El Efecto Mariposa

Al ver hoy el Diario de Cádiz me ha venido un recuerdo a la memoria. De esos que te vienen a la cabeza como un flash después de años y años...

Diría que era el año 97, aunque puede que la memoria me falle. Estaba con mis amigos (los de siempre) de camping en la Cala del Aceite en Roche, cerca de Conil de la frontera en Cádiz. Tras la cena, todos sentandos en corro y con unos cubatitas de por medio, empezamos a jugar a contestar preguntas sobre nosotros mismos y nuestro futuro. A la pregunta de cual de tus amigos crees que saldrá en los periódicos algún día, mis amigos respondieron que yo. Cuando les pregunte por qué, no supieron contestar. No se que verían o vieron en mi pero la respuesta fue bastante unánime. Tampoco supieron especificar en que sección, lo cual me dejaba la ligera duda de si era algo bueno o malo... Por aquella época, apenas primero de carrera, ninguno sabíamos que sería de nuestra vida ni a que nos terminaríamos dedicando, pero parece que acertaron y hoy me estreno en el Diario de mi ciudad. Orgulloso y feliz, aquí os dejo la entrevista y espero que os guste.

Aquí el link... Entrevista Diario de Cádiz

Y aquí el texto (con foto a color incluida, como los tíos importantes)...

"Fuera podemos trabajar en lo que nos hemos formado y nos gusta"

BEATRIZ ESTÉVEZ CÁDIZ | ACTUALIZADO 19.10.2014 - 01:00
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Manuel Blandino, en una imagen tomada esta semana en el edificio de la Universidad de Michigan donde trabaja.
Un plan de retorno de los investigadores andaluces más talentosos que se encuentran en el extranjero. Ésta es una iniciativa que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, anunció hace unas semanas con la intención, según dijo, de ponerla en marcha ya en este curso académico 2014/15. Este plan de retorno del talento contará con incentivos para la contratación de andaluces que se encuentran fuera realizando tareas de I+D+i, y asimismo se establecerán fórmulas sociales complementarias que faciliten el regreso a la comunidad de "nuestros jóvenes más brillantes" con "todas las garantías", garantizó la presidenta. 

La medida es aplaudida por Manuel Blandino, un gaditano de 36 años que desde hace cinco reside en Estados Unidos, en la ciudad de Ann Arbor del estado de Michigan, donde trabaja para su Universidad, concretamente, como research investigator para un laboratorio especializado en Diabetes y Metabolismo que dirige el profesor Ernesto Bernal. "Todo lo que se haga por la investigación y por los investigadores andaluces con talento me parece genial", lanza el científico, que expone su caso: "Yo me formé en la Universidad de Sevilla, primero estudié la licenciatura de Biología y luego la de Bioquímica. Tras terminar las carreras, en 2003, me puse a buscar trabajo, primero eché curriculum por Cádiz, luego por Andalucía, luego por España... y nada. Unos meses después conseguí una beca de la Unidad de Investigación del Hospital Universitario Puerta del Mar, en el Laboratorio de Carmen Segundo y Manuel Aguilar, para realizar la tesis doctoral. Y posteriormente obtuve una beca de excelencia con un proyecto concedido por la Junta de Andalucía. Ahora, tras todo ese dinero invertido, estoy dedicando mi trabajo, mi esfuerzo y mis investigaciones a la Universidad de Michigan". "Pensando en España, es una pena", lamenta. 

El gaditano celebra que la Administración andaluza haya ideado un plan para recuperar a jóvenes talentos. No obstante, hace una advertencia: "Si este plan de retorno de investigadores va a suponer un sueldo bajo y un proyecto de investigación por tan sólo dos años garantizados, como hicieron con anterioridad, no conseguirán que los mejores investigadores andaluces regresen". 

Blandino comenta que él emigró a Estados Unidos con la idea de permanecer "dos o tres años", pero la semana que viene sumará cinco y acaba de renovar el visado por tres años más. "Claro que me gustaría volver a Cádiz, pero el problema radica en las condiciones, que no son las mismas... El tema económico importa, porque los investigadores también queremos formar una familia y tener estabilidad. Sin embargo, diría que más importante que el dinero son las condiciones y los medios de los que dispones para realizar tu trabajo". 

Aunque el salario medio de un investigador puede variar mucho en Estados Unidos, el gaditano estima que el sueldo de un investigador postdoctoral ronda (cambiando de dólares a euros) los 32.000 euros brutos al año. Y en España, por lo que conoce, se ofrecen unos 22.000. "Y si ya hablamos de un investigador joven, como yo, las diferencias entre los dos países aumentan un poco más". 

Fue en 2009 cuando el científico gaditano se planteó hacer las maletas, y a finales de año envió currículum a seis laboratorios españoles y europeos, "pero no hubo respuesta o no había dinero". "La investigación en España -agrega- ya pintaba mal. No había ni hay muchas plazas para hacer un trabajo postdoctoral, y las condiciones eran y son, a veces, lamentables. Además, si realmente te gusta la investigación y quieres seguir formándote, creo que hay que conocer otros laboratorios y otra forma de trabajar. Esta experiencia forma parte de la propia formación, y en estos tiempos es obligatorio". 

Es por ello que se animó a llamar a la puerta de laboratorios estadounidenses, de seis en concreto, y le invitaron a entrar en tres de ellos. "Tras visitar dos de los tres, decidí quedarme en el laboratorio de Ernesto Bernal, en la Universidad de Michigan. Esta institución académica es una de las mejores del mundo, y tanto la ciudad como la Universidad y el grupo de investigación me ofrecen lo que andaba buscando". 

Reconoce Blandino que no tenía un nivel alto de inglés, "pero una vez fuera mejoras a marchas forzadas con el idioma y con todo", sonríe. 

El biólogo y bioquímico se siente realizado con su trabajo. Actualmente, el grupo de especialistas al que pertenece está investigando cómo las células que producen la insulina se ven afectadas por diferentes nutrientes y en diferentes estados, como el embarazo o dietas ricas en grasa o bajas en proteínas. El equipo del profesor Bernal está trabajando mayoritariamente con modelos animales y, puntualmente, con muestras humanas. 

Con Blandino trabaja otra joven gaditana que también pasó por la Unidad de Investigación del Hospital Puerta del Mar, y en Ann Arbor residen otros diez españoles -procedentes de Murcia, Castellón, Sevilla, Valladolid, Madrid y Barcelona- que emigraron en busca de un futuro profesional. "No somos aventureros. Nos vamos de España porque fuera nos dan la oportunidad de trabajar en lo que nos hemos formado y nos gusta, y con unos medios competitivos y en una condiciones decentes". "No nos hemos ido del país por ser aventureros", reitera. 

El joven asegura que en Estados Unidos "valoran mucho" a los investigadores españoles, "porque llegamos bien formados y somos trabajadores entusiastas". "Pero la visión que tienen de España como país investigador -añade- no es positiva debido a las constantes noticias que llegan sobre la crisis, los recortes, el paro...".








Ojalá tenga la suerte y el honor de salir muchas veces más y toquemos madera para que siga siendo en la sección de Ciencia, de Cádiz o Internacional... pero nunca en la de Prensa Rosa.

Gracias Beatriz Estévez por la oportunidad. Le has dado a mi madre un nuevo cuadro que colgar en mi casa. Ya sabes que si me haces famoso y Susana Díaz me lleva de vuelta habrá invitación.

Soy un amante de ese concepto de la Teoría del Caos llamado el Efecto Mariposa, el cual dice que "El simple aleteo de una mariposa en Hong Kong puede desatar una tormenta en Nueva York". He aquí un claro y vivo ejemplo, en Lisboa, la ciudad de la luz, un día de lluvia hace que dos personas charlen bajo un sólo paraguas y yo, en Michigan, termino en las páginas del Diario de Cádiz... Fascinante. 

Un abrazo a todos.


martes, 30 de septiembre de 2014

El teletransporte merece la pena

Está claro que es caro y cansa tela... Pero el teletransporte es un invento que merece mucho la pena.

Allá por el 2011 (Cadiz una de cal y una de arena) escribía sobre lo bonito (y agradecido) que sería poder bilocarse o teletransportarse a Cádiz y disfrutar de los tuyos y de lo tuyo aunque sólo fuera por un ratito, en esos días en los que te invade la morriña, la nostalgia, o mejor dicho, lo que mi amiga portuguesa Alexandra llama "saudade". Era cuestión de tiempo que surgiera la ocasión o el momento de tener que hacerlo. Y tres años después aquí estoy.

El teletransporte, en principio, me costó un pico; cuatro compañías aéreas, ocho vuelos, seis ciudades, tres países... Después a la vuelta vinieron los aviones estropeados, el overbooking, los retrasos de un día y esperemos afortunadamente (y nunca mejor dicho) la cuantiosa indemnización...
Para resumir, una teletransportación de 5 días incluyendo el tiempo de los viajes (cerca de 40 horas en total)... Una paliza.

Y sí, fui a España para una boda y me volví.
Cuando lo contaba, la gente movía los ojos al cielo, exclamaba, suspiraba, fruncía el entrecejo y soltaba alguna expresión similar a "tu estas loco", "tu estas colgado" o "tu eres un flipao". Pues sí, de locos...
También me dijeron: "Muy buenos amigos tienen que ser...". Y sí, no hay duda, lo son.

Y ya me hubiera gustado y me gustaría hacer esto más a menudo, pero como a la mayoría de los mortales, ni mi economía, ni mi trabajo me lo permiten. Ya me perdí unas cuantas bodas estando aquí (la de Kiko y Ana, la de Anita, la de Laura y Carlos, la de Patricia y Fran, la de mi "hermana" Chari... y me perderé alguna más en los próximos meses, como la de Ángel y Laura), y me perdí algunos buenos y malos momentos en los que ojalá hubiera podido estar más cerca para vivirlos con la gente que quiero... momentos en los cuales mis amigos o familia necesitaban un abrazo o ánimos y yo no podía dárselos. O igualmente cuando yo los necesité.

En esta ocasión todo coincidió para bien, podía pedir unos días, tenía un dinero ahorrado y obviamente se casaban dos de mis mejores amigos, Tita y Abel. Y por ellos se teletransporta uno donde haga falta.

¿Qué más podría decir? A ella, la conozco desde que era un niño. Toda una vida.



Después de mi familia, y junto con Mariajo, puedo decir abiertamente que es una de las persona que más me ha influido y más me enseñó cuando era un crío. Crecí con ella en muchísimos aspectos y si casi 30 años después la sigo teniendo cerca y la quiero con locura es por que cualquiera querría tener a su lado a alguien que desprende tanta alegría.



A él, lo conozco desde hace 10 años. Con él se puede estar hablando de cualquier cosa, con una humildad y una cercanía que te hacen sentir bien desde el principio. Todo los momentos que recuerdo junto a él son riendo, pasándolo bien, disfrutando y al fin y al cabo repartiendo felicidad. Con él, el tiempo pasa rápido, y hablar así de alguien tras 10 años, sólo puede ocurrir si es alguien que merece mucho la pena.  
Y si son una maravilla por separado creo que llegan a ser mucho más grandes juntos. 


(Aquí viendo un video de ellos... Sí, lloramos todos...)

Son unas de esas parejas que cuánto más tiempo pasan juntos más felices se les ve. El uno con el otro y el otro con el uno, o más como uno solo... Envidia sana total. 


Y yo, pues disfruté del día, su día, a lo grande... ¿Qué iba a hacer si no?


Me reí con mis amigos, comí, bebí, y viví cada segundo como un regalo de los dioses... Algo irrepetible. 



Desde que lo decidí sabía que no me arrepentiría de hacerlo y sí que lo haría de no hacerlo. Haber estado en Ann Arbor viendo fotos y recibiendo mensajes de todos mis amigos y yo aquí... uffff no habría podido soportarlo (o seguramente sí pero con un mosqueo importante)...


En fin, que mereció la pena. Ya lo creo. Una auténtica gozada... 

Además el teletransporte también tiene más ventajas. Por que a veces a uno se le olvida entre tanta Universidad y tanta ciencia, tanto trabajo y tanta vida lejos de tus raíces de quién eres y de que es lo que realmente importa en la vida. Y estar con mis amigos y con mi familia por unas horas no tiene precio ni merece escatimar esfuerzos. Y además, te pone en tu sitio rápidamente.


Y si de propina te llevas un bañito en la playa o un atardecer gaditano-playero a finales de Septiembre, cuando aquí las mínimas empiezan a rondar los 5 grados, no hay dólares en el mundo para pagarlo.




21.06 pm del martes 30 de Septiembre. Más cansado y más pobre pero tremendamente más feliz acabo de llegar a Ann Arbor de vuelta... Sarna con gusto no pica, que dice el refrán. Ojalá el teletransporte baje de precio y reduzca los tiempos en el futuro. No tengo dudas de que un servidor sería una persona muchísimo más sonriente. Por ahora, salta a la vista que la sonrisa aún me durará unos días...
Nos vemos en Navidad, familia. Ya estoy contando los días... 80, 79, 78...
Un abrazo.

martes, 3 de junio de 2014

Miradas que vieron en mí...

Hoy 3 de Junio es mi cumple,
e irremediablemente 
y como en cada aniversario, 
uno echa la vista atrás.

Y me he visto llegando a Ann Arbor en el 2009.
2009, sí... en breve cumpliré cinco años por aquí. 
Cinco añazos ya. 

Y estoy empezando el post,
y sí,
este va a ser uno de esos post abstractos y nostálgicos
o sensibleros y raros... 
Se que no tardaré en recibir 
un comentario de mi amigo Bández, 
diciendo que me estoy "amondrigonando",
pero es mi cumple... ¿Qué puedo hacer?.
A veces me vienen al coco esta clase de post,
que nacen en algún sitio que no comprendo,
pero que los siento tan claros y tan vívidos, 
que tienen que salir por algún sitio...
y no puedo reprimir soltarlo en el blog.

Espero que os guste leerlo tanto como a mi escribirlo.

La semilla de todo
nace en una amiga (sólo una amiga ¿eh?)
con unos increíbles ojos verdes,



y completamente absorto y pensando en su mirada
he terminado pensando en las miradas de la gente que me rodea.
Y como sucede en todo proceso creativo, 
una idea me ha llevado a otra 
y aquí estoy
sin saber cómo ni por qué,
escribiendo de miradas. 

Y durante estos cinco años ha habido de todo, 
miradas que se perdieron, 
que lo dijeron todo y con las que no hizo falta ni hablar, 
que decidieron mirar para otro lado.
Las que no comprendí y las que no me comprendieron.
Miradas que me hicieron olvidar quien era 
y miradas, duras miradas 
que me lo recordaron a cada momento... 
Miradas con lágrimas de lluvia, heladas de nieve y frías de soledad.
Miradas sin parpadeos, fijas, quietas, 
miradas que me atravesaron,
miradas a escondidas, huidizas y de contrabando,
y miradas llenas de dudas, vacías, huecas
y que me miraron sin querer mirarme...

Las miradas que matan y las de desprecio, 
que también alguna hubo,
siempre intenté dejarlas para que las mirara otro...
...

Con el paso del tiempo, 
he de decir alegremente que esas fueron las menos, 
miradas que en un abrir y cerrar de ojos se olvidaron... 
Y hoy, hoy que es mi cumple, 
sólo quiero acordarme de la mayoría, 
de las buenas, 
y de las buenas las mejores, 
de las miradas de la gente que quiero y que voy queriendo,
de las miradas de la gente que me hace feliz.
Me quedo con las miradas cómplices,
desde las ingenuas a las de deseo, 
con las miradas de amor y de amistad, 
con las que prometían lucha y contenían rabia, 
miradas que olían a triunfo, que gritaban ánimo
que apretaron los dientes.

Miradas que me supieron a mucho
y me tocaron el corazón... 
Miradas que me acompañaron, que me tendieron una mano,
y miradas que fueron el espejo del alma.
Miradas rebosantes de ilusión que espantaron al miedo, 
miradas limpias, claras, abiertas, directas...
 en las que me vi desnudo...
Miradas de fin de semana, 
que se confundieron en la noche 
deslumbradas por los focos y cegadas por el alcohol.

Miradas que me llevaron volando de un lugar a otro del mundo,
miradas de las que no pude apartar mi mirada,
ni quise...

Mirada, sólo una, 
en la que quise verme cada mañana,
en cada desayuno y en cada amanecer....
cada noche apagar mi mirada junto a ella.
Mirada que me habría pasado la vida entera mirándola. 

Durante estos cinco cumpleaños 
y a lo largo de 114 posts, 
os conté lo que miraban mis ojos
y lo que captaba mi cámara... 
Pero hoy, 
hoy quería recordar algunos de esos maravillosos ojos... 
miradas que aquí, 
en la pequeña Ann Arbor,
han visto la vida pasar junto a mí. 
No están todos, pero si muchos...

Mirad si son grandes que les pedí sus ojos y me los han mandado... 






Miradas que han sido balcones abiertos a unas personas maravillosas...



Ojos que no ven corazón que no siente dice el refrán,
imaginaos como he tenido el corazón
al verme en estos ojos reflejado.



Ojos que durante estos años,
han visto más de mi de lo que yo haya visto jamás.


Gracias a todas esas miradas
por hacerme feliz,
por que durante estos casi cinco años, 
y con el crecimiento de las patas de gallo,
en muchos y tantos momentos,
esos ojos que me miraron, 
hicieron a estos otros ojos,
los míos,



sonreír.  

Os quiero. 
Hoy me apetecía decíroslo...

y ojalá que con el tiempo,
 nos sigamos mirando a los ojos...

domingo, 1 de diciembre de 2013

Thanksgiving 2013


El Día de Acción de Gracias de 2013 amaneció frío y nevando ligeramente. Como íbamos a reunirnos hasta quince españoles y desde el mediodía hasta previsíblemente bien entrada la madrugada calculamos que iba a hacer falta mucha comida y mucha bebida. Por la mañana Marga y yo fuimos a recoger el pavo y el jamón asado que habíamos encargado previamente. 


Sí, tenéis razón. Cuando cogimos el carro pequeño no pensamos en el tamaño que tendrían el pavo y el jamón. 

Y tras esto, directos al km.0 para disfrutar del día en compañía los unos de los otros. Y como toda fiesta que se precie, empezó con la típica frase. ¿Quieres una cervecita?. Y quisimos.


La variedad de zapatos se fue apilando en la entrada,


y los gordos abrigos amontonando encima de la cama.


María, cortó algo de pan en la cocina y con ello daba comienzo el almuerzo. 


Inicialmente se pensó como un ligero "picoteo" para después tener ganas de cenar por la noche el pavo. 
Como os podéis imaginar, nada más lejos de la realidad... 


Nos comimos unos rollitos, una quiché, una empanada, y una fuente de ensaladilla sin pestañear.

El personal dio buena cuenta de la sangría...



y de la frutita de la sangría también...



así que las charlas se fueron animando, y entre cervecita y sangría, sangría y cervecita, la sobremesa y la tarde fueron pasando... 






Todo hasta que alguien mencionó la segunda pregunta típica de una fiesta. ¿Una copa, no?



Con las primeras copitas cayeron las primeras muestras de cariño... 



También con las primeras copillas, a Mariano, el más bromista del grupo le tocó aguantar las bromas de los presentes. 



Aunque como casi siempre salió airoso... 


Y si era el Día de Acción de Gracias, pues este era el momento de hacer unas fotitos para dar gracias por estos amigos, tan guapos, tan listos, y tan buena gente... 











Tras las sesiones de fotos, los cubatas y las charlas, empezó a picar el gusanillo del hambre. Así, para continuar con algo "ligerito"... El pavo y el jamón...






Los platitos preparados, antes de ponerles los diversos acompañamientos, los cuales algunos ni esperaron a que se calentaran...


Tras la copiosa cena, y como si se tratara de la Casa de Downtown Abbey, las mujeres se retiraron a hablar de sus cosas... o quien sabe si huyeron de nosotros, 


y nosotros aprovechamos para recitar poemas de García Lorca. 


Pero tras un ratito, nos empezamos a echar de menos, o quien sabe si es que hacía frío en la habitación donde estaban ellas, y  cerramos la madrugada todos juntos de nuevo. 


Un largo día en familia para el recuerdo. 

Un abrazo "apretao apretao" para todos.