Ann Arbor Today

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miércoles, 11 de marzo de 2015

Niágara: La congelación de Trueno de Agua

Los iroqueses eran unos nativos de América del Norte con ciertas particularidades. 
Sus hijos recibían el nombre del clan de la madre. Las mujeres eran consideradas la más sensatas del clan y eran ellas las que elegían a los jefes de la tribu. 
Sí, lo se, alguno se estará tirando de los pelos leyendo esto, y alguna estará diciendo "como tiene que ser"... 
Curiosos estos iroqueses de todas maneras. 
Nómadas en sus orígenes, parece que en unos de sus paseos por la zona de Ontario, hace ya algunos años, se encontraron de bruces con este paisaje.


 Y no se si sería una mujer o alguno de los hombres más espabilados de la tribu, pero acertó de lleno cuando decidieron llamarlo "Trueno de Agua" 


o en su lengua: 
Niágara. 


Las cataratas del río Niágara, son un conjunto de cascadas entre Canadá y Estados Unidos y lo más importante para nosotros, a unas cuatro horas y cuarto de Ann Arbor. 
La primera vez que las vi, estaba con mi madre una noche de final de Abril del 2010. 



Como veis de noche les ponen esas luces discotequeras... Cosas de americanos y canadienses. 

Desde aquello, las he visto en primavera en un día soleado, con el entorno lleno de flores.


Desde las alturas en la torre-restaurante que hay enfrente, 



En otoño y con tormenta, 



Y no, hasta ahora nunca las había visto en invierno. 

En invierno hace frío. A veces, mucho frío. Según donde vivas, es posible que tu definición de "mucho frío" sea muy diferente a la mía. 
Estando aquí he aprendido lo que significa vórtice polar, o frente de aire siberiano. 
Que traducido resulta "un frío del c...jo".


Este pasado febrero tuvimos un frente de frío de Siberia que se tradujo en temperaturas por debajo de -20 y la mayor helada desde 1896 en la zona norte de Washington. Además, los grandes lagos llegaron a congelarse hasta un porcentaje similar al del año pasado, en el cual ya se batieron muchos de los antiguos récords que se tenían. 

Esto, para uno de Cádiz que vive aquí, es como que se congele el infierno. Una cosa de locos. 
Pero, siempre se le puede dar la vuelta a la tortilla y verle el lado positivo. 

Lynda, una compañera de trabajo, me contó que ella y su familia iban a Niágara a ver las cataratas congeladas. Al parecer, sólo se tiene constancia de que se hayan congelado totalmente una vez en la historia. Y todos los años se llegan a congelar parcialmente. Pero parece que este año ese "parcial" ha sido mayor debido a la intensidad de la ola de frío que os comentaba. 

Supongo que no hace falta que os diga más viendo estas imágenes. 
Camarita al hombro. Bien abrigado y de paseo a Niágara. Otra vez. 


Muchos periódicos se hicieron eco de la noticia, haciendo hincapié en que el espectáculo era único y pocas veces en la historia se había visto algo similar. Y al final lo que suele ser temporada baja y nadie en los alrededores se ha convertido en cientos de turistas ansiosos de hacerse un selfie con el espectáculo. 
Y yo también. 


Lo que veréis en las fotos no es algo sacado del Señor de los anillos, ni tampoco de Juegos de Tronos. 
Es un paisaje a poco más de 240 minutos de mi casa. 
Real e impresionante. 


Donde la caída del agua es de 52 metros. 



Donde debido a las temperaturas que se han dado, ha sido una maravilla ver caer el agua en chorros de diferentes tonalidades de grises, blancos y azules... 



Donde aproximadamente caen 568.000 litros por segundo. Una barbaridad como podéis ver en el video. 


Y donde el frío y el agua han generado uno de los paisajes más increíbles que haya visto en los últimos tiempos... 



Fascinante los tonos azules del hielo, e imposible de entender para mi como se han formado esos inmensos bloques y "rampas" de nieve. Alucinante.



Aquí un vista general del paisaje que nos ha brindado la naturaleza, aunque sea pasando un frío brutal. 


Espero que disfrutéis de las imágenes y los videos tanto como lo hice yo. Con suerte será la última vez que vea tanta nieve, ¡¡¡la primavera está llegando con fuerza a Ann Arbor!!!
Pronto más. 
Un abrazo a todos. 

martes, 3 de marzo de 2015

El milagro de los panes y los peces

Ahora que estamos en cuaresma os voy a hablar de algo "sagrado".
Cada dos o tres meses me ocurre un milagro. 


Como por arte divino  y por la gracia de Dios y todos los santos una caja se materializa en la puerta de mi apartamento. Y no es una caja cualquiera...


Es una caja llena de productos de casa, de mi tierra, pero sobretodo es una caja llena de cariño. 

Una caja que tiene un valor incalculable, mucho más del material. 
Una caja llenita de 
"come bien",  
de "cuídate", 
de "nos acordamos de ti", 
de "te echamos de menos"...


Una caja que mi madre y mi hermano preparan y llenan concienzudamente.  A la que dedican su tiempo pensando con que llenarla. 


Una caja de "ponle turrón que llega la Navidad y no te olvides de las hojaldrinas que le encantan"...



"Ponle huesitos de santos, que llega Noviembre",


"Mándale protector solar que seguro que llega el verano y no se lo compra"... 
(así son las madres)


"Mándale unas bolsitas de tinta de calamar que allí no hay y le gusta mucho hacerse "arroz negro"...


Son cajas que nunca abro a la ligera. 
Estas cajas se abren siguiendo un protocolo. 
Primero con cuidado, por un lado y sin mirar meto la mano, y voy sacando poco a poco cada producto. Recreándome y regocijándome de cada uno de los manjares que voy descubriendo. Celebrando y haciendo una fiesta a cada delicatessen como si fuera el maná enviado de los dioses o el mismísimo día de los Reyes Magos.



Y mucho he tardado yo en escribirle un post a esto y no tengo perdón.
Por que los que me tratáis a diario sabéis que no pasa una caja de mi madre sin que os mande fotos.... 
Primero, por la alegría que da recibir viandas españolas cuando estas tan lejos y segundo, por joder y dar un poco de envidia, que somos españoles, no nos vamos a engañar.

Y si hay un protocolo para abrir la caja también tengo un patrón para degustarlas. 
Especialmente con las latas y los picos. Los almaceno como si tuviera el síndrome de Diógenes.
Los acumulo y guardo con recelo como el gollum hace con el anillo o Harry Potter con la varita...

Eso es así.
Simple.
No quieres comértelos porque se gastan. 
Se gastan y no hay más. Así de claro. 

Y cuando tu madre te dice que te va mandar otra caja, ahí es el momento de comérselo todo como un "condenao"...
Los que estéis fuera me entenderéis, o a lo mejor no y tenéis otro patrón. Conozco gente que el día que lo recibe, es el día que se da el atracón. Como si se lo fueran a robar.
Los que estáis allí pensareis y con razón que seguro que aquí se puede conseguir jamón serrano, melva, pulpo, almejas o zamburiñas. Y sí, es cierto, pero es infinitamente más caro, y el hecho de recibirlo de casa y de una madre no tiene precio... Y por supuesto no sabe tan bien.

Y posiblemente os esté haciendo gracia esto que os cuento, y posiblemente os penséis que es una broma, 
pero ¡ay amigos! 
A vosotros os querría yo ver sin una lata de atún de Barbate o de melva canutera con la que poder acompañar un tomatito, o sin una lata de pulpo o de gula de vez en cuando... 
Y no tienen que ser cosas caras o exquisiteces, no os equivoquéis, sólo pensar simplemente en una tapita de queso o una ensaladilla SIN picos. "¡Ome por favó!" Eso como va "a sé".

Gracias Mamá por cada caja que durante estos cinco años has estado mandando y ¡¡que sean muchas más!!. Ya sabes la fiesta que le hago a cada una de ellas.
Te quiero muuuuuusho...

PD: Antes de despedirme, animo efusivamente a cualquier personas que no sea mi madre y quiera ganarse un post como este en mi blog a mandar una de estas cajitas a mi dirección postal. Desde el momento en que la reciba prometo tratarla como a una madre.

Besos y abrazos para todos.

jueves, 7 de agosto de 2014

Las botas de fútbol y el despertador

Hoy os voy a regalar otra de esas pequeñas historietillas que a veces me gusta contaros...

Hace cuatro años y poco, mis padres vinieron a visitarme y a conocer Ann Arbor. Llevaba yo unos cinco meses por estos lares cuando decidieron hacer el esfuerzo que suponía en aquel momento venir a verme. Uno de los dos fines de semana que estuvieron aquí decidí llevarlos a Chicago.


Mis padres contemplando los más de 100 pisos de la Torre Willis.

En la tienda Nike de la Magnificent Mile, mi padre entró y me dijo:

- Si vas a jugar al fútbol te harán falta unas botas y unas espinilleras. Vamos a mirar unas y te las regalamos por tu cumpleaños".

Era el mes de Abril del 2010, y la liga de fútbol empezaba la siguiente semana.


Aquí, estoy yo estrenándolas en aquellos días de primavera mientras ellos hacían fotos y soltaban alguna risita viendo mi lamentable estado de forma. Más cerca de Ronaldo (el brasileño), que de Ronaldo (el portugués).


Tras 4 años y pico, las botas han jugado 13 Ligas de la Ann Arbor Soccer Association y un Campeonato de Selecciones. He ganado 1 Liga, y he jugado los playoffs en tres ocasiones. Las botas han aguantado, días de lluvias, sol, frío, meses de primavera, verano y otoño... He jugado con amigos, y he conocido a muchísima gente con ellas. Las personas que quiero me han visto en los terrenos de Fuller Park desplegar el enorme talento futbolístico que atesoran mis piernas (que sí, que sí...).

El otro día, y tras una incontestable sesión de fútbol, las botas ya no dieron más de sí, y están más "pallá que pacá"...


Pero estas dos botas se van a quedar conmigo. Y para entenderlo mejor tendréis que retrasar vuestro reloj nada más y nada menos que dieciocho años. 

¿Sabéis cuando en esas películas el padre le entrega al hijo el reloj de pulsera que a su vez le regaló su propio padre para que un día se lo diera a su futuro hijo?
Pues yo nunca he llevado reloj.
Y mira que mis padres lo intentaron, y mira que novias y amigos lo habrán intentado también durante todos estos años, regalándome relojes y contándome lo bonito que quedan puestos... pero si ya llevo el móvil, ¡¿para qué quiero cargar con algo en la mano que me dice que hora es?! ¡Si la hora ya la sé! Además, eso de llevar "atada" la muñeca no va conmigo, eso lo dejo para Anastasia Steele...

Total, que cómo nunca hubo opción de heredar un reloj de pulsera, lo que si llevo conmigo es este despertador. 


Estoy seguro que algunas de las personas que me conocen lo reconocerán, este pequeño aparatito me despertó durante los cinco años de Biología, los dos años de Bioquímica, los cinco años de tesis, y los cinco de postdoc... Me ha despertado para clases, exámenes, trabajo, viajes... Bueno, antes de que me corrija mi amigo Bandez o mi madre, diré que durante esos años, sonó, despertarme me despertó y luego si yo ya seguí durmiendo después de apagarlo o no, eso es otra historia que ahora mismo no viene al caso. Pero resumiendo, mi "colega" lleva la friolera de dieciocho años funcionando y cumpliendo su misión de traerme de vuelta cada mañana desde el mundo de los sueños a la vida real.
18 años conmigo, sí. En términos biológicos, la mitad de mi vida.
Le he cambiado las pilas tres o cuatro veces creo... y sigue sonando como un demonio. 

Corría el año 1996 y era el mes de septiembre. Una semana después de haberme matriculado en Sevilla en la Facultad de Biología para empezar mi primer año de universidad, y mientras esperaba el comienzo de las clases en Cádiz, un día mi padre, así como tal cosa me dijo: "Anda vente y acompáñame que voy al centro a mirar unos marcos para unos cuadros....". Y a eso que nos fuimos paseando por el centro de Cádiz. Tras pasar por la tienda de marcos en la calle Rosario y curiosear algunos de estos, mi padre giró y yo le seguí sin preguntar adonde nos dirigíamos. Al pasar por la calle Valverde, mi padre sin mirarme se adentró en un pequeño bazar. Obviamente, yo no sabía que iba a comprar ni que hacíamos allí, pero algunas veces, igual que a mi, le gustaba hacerse el misterioso. Nos acercamos al mostrador y ante mi sorpresa le dijo al dependiente:

- Mira que el niño se va a estudiar fuera y estábamos buscando un despertador.

El dependiente sonrió y se inclinó sobre el mostrador para enseñarnos unos modelos. Mientras mi padre añadía:

- Pero queremos uno que suene fuerte, el más desagradable, para que no se quede dormido y vaya a clase.

Y tras probar dos o tres modelos, hace ya dieciocho años, mi "inseparable amigo" aquel día sonó tal que así... 


Y mi padre con un sonrisa y ante mi cara boquiabierta dijo:

- ¡Qué bueno! Ese es bastante desagradable, nos lo llevamos. 

El caso es que este despertador el día que deje de funcionar no lo tiraré. Lo tengo claro. Lleva, por ahora, media vida despertándome. Lo he apagado yo, lo ha apagado mi madre, lo ha apagado mi hermano, y en algún momento seguro que lo han apagado todas y cada una de las personas que más he amado durante todos estos años cuando amanecieron conmigo. No se hasta cuando durará, ojalá que otros dieciocho años. No sé cuando será la última vez que lo apagaré o si un día un pequeño Manolito con gafas seguirá apagándolo y quedándose dormido... pero al igual que las botas rotas, el día que deje de funcionar no creo que vaya a estar en ningún sitio mejor que conmigo, y a pesar de los años y de tantos recuerdos, siempre recordaré aunque sean unos objetos viejos y rotos, el día que me los regaló mi padre.

Un abrazo.

sábado, 5 de mayo de 2012

"Siento" por ciento de mi

El ser humano está compuesto por varios billones de células. Bueno, depende que ser humano claro... algunos humanos más "gorditos" tienen más billones que otros, obviamente.

Células, minúsculas piezas de vida que se agrupan en tejidos y dan forma al cuerpo que tenemos. Así, tendremos células que forman la piel, órganos como el cerebro, el corazón, el hígado o el páncreas. Y cada una de esos billones de células individualmente tendrán el mismo libro de instrucciones para que tú seas tú y solamente tú y no otro, con tus virtudes y tus defectos. Cada célula con la misma información y cada célula según su posición en el cuerpo tomará el capitulo que necesita para funcionar adecuadamente. Y por eso tenemos los ojos en los ojos y los pies en los pies. Y funciona todo tan bien, que no nos salen manos en las orejas ni pulmones en las rodillas. Y funcionan igual que cuando recibes un aparatito nuevo que no sabes utilizar, lees sólo la parte que te interesa de un libro de instrucciones y lo haces funcionar.

Actualmente se acepta que cada persona es una mezcla de la información de sus genes y su ambiente. Por tanto, incluso dos personas con la misma información como en el caso de dos hermanos gemelos, se pueden comportar y ser de manera diferente. Por un lado, sus relaciones con otras personas, su educación y los hechos que le marquen durante su vida modularan su personalidad, y por otro, el ambiente, lo que coma o el ejercicio que haga, por ejemplo, modularan su físico. 

De manera sencilla, si en la lotería de la vida, una de estas células (como decía, billones) pierde su librito, y las otras células de tu organismo no pueden controlarla, posiblemente empiece a reproducirse sin control y entonces aparezca un tumor o el cáncer. No es tan sencillo que lo pierda, ni tan sencillo que las otras no la controlen, pero pasa... a veces pasa... más de las que quisiéramos.

Hay personas que durante su vida se cuidarán comiendo sano, eligiendo productos orgánicos para su dieta, evitando la leche o las carnes rojas, haciendo deporte, protegiéndose del sol, tomando vitaminas, sin beber alcohol ni fumar, evitando tener cerca zonas wifi, el móvil, y los aparatos que emitan ondas, entre otras millones de normas y restricciones... Otras personas dirán que de algo hay que morir y se protegerán de menos cosas. Como no es una regla directa, los habrá que se cuiden de todo y morirán jóvenes y los habrá que no se cuiden de nada y morirán viejos. Pero la teoría dice que cuidándote ganarás posibilidades de vivir más. Así, cada uno vivirá como quiera y como necesite para ser feliz... Pero finalmente lo único 100% seguro es que naceremos y moriremos. Y cada uno jugará sus cartas como quiera, pueda y le hayan enseñado, y aún así no será completamente dueño de su destino. 

Hace poco se publicaba un libro escrito por una enfermera cuyo trabajo era atender a los pacientes en estadios terminales. En sus páginas relataba que todos sin excepción en esos momentos reconocían no haber hecho todo lo que quisieron o haber dicho todo lo que querían por miedo al que dirán, por vergüenza... Reconocieron haber perdido la oportunidad de decir más "te quieros", haber dado más abrazos... Haber viajado y vivido más... o al menos de otra manera. 

¿Y a qué viene todo esto pensaréis? Todo esto lo escribo porque te cuides o no, disfrutes o no, la esencia del ser humano es ser finito. Hace poco en una serie de televisión un personaje con cáncer le decía a otro supuestamente sano: "Tu también te estás muriendo. Más lentamente que yo... pero también lo estas haciendo." Puede parecer triste, pero es real. La parte positiva de esto, o como yo lo veo, es que hay que vivir y disfrutar de cada día. No diré lo de vivir cada día como si fuera el último. No digo que haya que hacer una locura cada día; no me refiero a que haya que hacer puenting, pilotar un avión, o cosas así... Lo que quiero decir es que hay que disfrutar cada segundo de ti y de los tuyos al máximo de lo que den tus posibilidades. Disfrutar de lo que te rodea, de lo que te gusta y apasiona. Sin frenos y sin restricciones.

Por esto, pienso que no se debe perder ni un segundo... Por que al final lo quieras o no, serás una de esas personas que cuando se te acabe el tiempo y si con suerte tienes la oportunidad, podrás decirle a alguien lo que te arrepientes del tiempo perdido. Perdido por no hacer o decir lo que de verdad sientes.  

Diré que con "sólo" mi edad, he visto a la vida llevarse a un amigo con apenas 30 años, y por desgracia tengo a mi alrededor más amigos y conocidos de mi edad, años arriba años abajo, que han tenido o tienen en estos momentos un tumor o cáncer. Seguro que vosotros si miráis alrededor os pasará igual. 

Y es que al final todos somos células... Células que cada día nacen, crecen, se reproducen, se reparan, mueren o son eliminadas. Billones de ellas haciendo que tu cuerpo funcione. Billones de ellas comiendo lo que comes, con sus vitaminas o sus aditivos, sus tóxicos y drogas..., expuestas al sol y al frío, a radiaciones, a ondas...  pero también sintiendo lo que sientes, y viviendo lo que vives.

Y esa información, ese librito que tenemos pasará de padres a hijos. Esa preciada información, que incluye como son tus ojos, o tu boca, como piensas determinadas cosas, por qué te sientas en el sofá de una manera o de otra o tu forma de gesticular se reflejará en la siguiente generación, y alguien dirá es "clavado a su madre, o a su padre". Una de tus células tomará la mitad del librito de instrucciones y se unirá con la de tu pareja, formando un nuevo ser, con un nuevo libro formado con páginas de un padre y páginas de una madre. Mitad y mitad. Y tendrá los ojos de ella, el pelo de él, las manos de su abuelo y la forma de ser de su abuela... Billones de células formando un ser nuevo pero que no deja de ser una mezcla única y maravillosa de los anteriores y que la vida terminará de pulir para bien o para mal. 


Ya han pasado algunos meses, y conforme pasa el tiempo en vez de olvidarme con cada día que pasa, más claro veo en el espejo esa mitad del libro que me dejó mi padre. Esa mitad de esos billones cada vez está más presente en mi. Cada vez hay más gestos y más formas de ser y actuar que salen a relucir y me sorprendo a mi mismo corriendo, riéndome, o durmiendo como él lo hacía. Y no sé si es consecuencia de echarlo de menos o que vas haciéndote más mayor (no diré viejo) y cada vez me siento más parecido a él. Al fin y al cabo, es una forma de sentirle cerca, y supongo que un mecanismo como cualquier otro de defensa. Supongo que cuando hago algo que me recuerda a él se ve fortalecido inmediatamente en mi forma de ser y de actuar para prolongarlo en el tiempo y que algún día pase a la siguiente generación. Una ley de la naturaleza para decir esto tiene que mantenerse así. 

Hoy 6 de mayo y hace 60 años, nació mi padre, y el azar y las leyes de la vida generaron de alguna u otra manera lo que hoy es el 50% de mi libro de instrucciones. Casualmente, hoy 6 de Mayo de 2012 es el Día de la Madre, el día de la madre que me ha dado el otro 50% de instrucciones.

Hoy es un día como podría ser otro cualquiera, pero no lo es... Sólo os puedo decir que aprovechéis el segundo que tengan ahora y como hace poco escribía Alejandro Sanz: "Llamen a sus madres (y/o padres) ahora mismo para decirles que son lo más importante de su vida".

Hoy es un día estupendo para daros las gracias papá y mamá por esas maravillosa dos mitades de instrucciones que me dan forma, me dan vida y me recuerdan a vosotros.

No sé si las felicidades son más para mi o para vosotros... Os quiero.