Ann Arbor Today

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martes, 3 de marzo de 2015

El milagro de los panes y los peces

Ahora que estamos en cuaresma os voy a hablar de algo "sagrado".
Cada dos o tres meses me ocurre un milagro. 


Como por arte divino  y por la gracia de Dios y todos los santos una caja se materializa en la puerta de mi apartamento. Y no es una caja cualquiera...


Es una caja llena de productos de casa, de mi tierra, pero sobretodo es una caja llena de cariño. 

Una caja que tiene un valor incalculable, mucho más del material. 
Una caja llenita de 
"come bien",  
de "cuídate", 
de "nos acordamos de ti", 
de "te echamos de menos"...


Una caja que mi madre y mi hermano preparan y llenan concienzudamente.  A la que dedican su tiempo pensando con que llenarla. 


Una caja de "ponle turrón que llega la Navidad y no te olvides de las hojaldrinas que le encantan"...



"Ponle huesitos de santos, que llega Noviembre",


"Mándale protector solar que seguro que llega el verano y no se lo compra"... 
(así son las madres)


"Mándale unas bolsitas de tinta de calamar que allí no hay y le gusta mucho hacerse "arroz negro"...


Son cajas que nunca abro a la ligera. 
Estas cajas se abren siguiendo un protocolo. 
Primero con cuidado, por un lado y sin mirar meto la mano, y voy sacando poco a poco cada producto. Recreándome y regocijándome de cada uno de los manjares que voy descubriendo. Celebrando y haciendo una fiesta a cada delicatessen como si fuera el maná enviado de los dioses o el mismísimo día de los Reyes Magos.



Y mucho he tardado yo en escribirle un post a esto y no tengo perdón.
Por que los que me tratáis a diario sabéis que no pasa una caja de mi madre sin que os mande fotos.... 
Primero, por la alegría que da recibir viandas españolas cuando estas tan lejos y segundo, por joder y dar un poco de envidia, que somos españoles, no nos vamos a engañar.

Y si hay un protocolo para abrir la caja también tengo un patrón para degustarlas. 
Especialmente con las latas y los picos. Los almaceno como si tuviera el síndrome de Diógenes.
Los acumulo y guardo con recelo como el gollum hace con el anillo o Harry Potter con la varita...

Eso es así.
Simple.
No quieres comértelos porque se gastan. 
Se gastan y no hay más. Así de claro. 

Y cuando tu madre te dice que te va mandar otra caja, ahí es el momento de comérselo todo como un "condenao"...
Los que estéis fuera me entenderéis, o a lo mejor no y tenéis otro patrón. Conozco gente que el día que lo recibe, es el día que se da el atracón. Como si se lo fueran a robar.
Los que estáis allí pensareis y con razón que seguro que aquí se puede conseguir jamón serrano, melva, pulpo, almejas o zamburiñas. Y sí, es cierto, pero es infinitamente más caro, y el hecho de recibirlo de casa y de una madre no tiene precio... Y por supuesto no sabe tan bien.

Y posiblemente os esté haciendo gracia esto que os cuento, y posiblemente os penséis que es una broma, 
pero ¡ay amigos! 
A vosotros os querría yo ver sin una lata de atún de Barbate o de melva canutera con la que poder acompañar un tomatito, o sin una lata de pulpo o de gula de vez en cuando... 
Y no tienen que ser cosas caras o exquisiteces, no os equivoquéis, sólo pensar simplemente en una tapita de queso o una ensaladilla SIN picos. "¡Ome por favó!" Eso como va "a sé".

Gracias Mamá por cada caja que durante estos cinco años has estado mandando y ¡¡que sean muchas más!!. Ya sabes la fiesta que le hago a cada una de ellas.
Te quiero muuuuuusho...

PD: Antes de despedirme, animo efusivamente a cualquier personas que no sea mi madre y quiera ganarse un post como este en mi blog a mandar una de estas cajitas a mi dirección postal. Desde el momento en que la reciba prometo tratarla como a una madre.

Besos y abrazos para todos.

jueves, 22 de mayo de 2014

Primera Tortillada Annarboriense

No voy a decir que nos aburrimos de vez en cuando... por que tenemos tanto trabajo, obligaciones y preocupaciones como cualquiera (puede que a veces incluso más al estar lejos de nuestros amigos y familia) pero, en cuanto hay algún momento de "tranquilidad" a alguien se le ocurre algo diferente que hacer... 

En este caso, Marga ideó un concurso de tortillas. 
Como siempre, los demás, que  no sabemos decir que no a casi nada, nos apuntamos. 

Y allí aparecimos, en casa de Marga con nuestras mejores creaciones... Lejos quedaron ya aquellas primeras tortillas hechas para degustación del pueblo japonés Primer encuentro España-Japon.



Sí, lo se, esto no son tortillas, pero Mónica se coló con unas croquetas y se cortó un poquito de queso, y claro... somos españoles ¿Qué podíamos hacer? (a la foto del queso casi no llego)

Así que dispusimos nuestras mejores obras... Bueno, algunos dispusieron lo que les dio tiempo a hacer entre trabajo y tareas, otros se esmeraron más, y otros como yo, que me gusta ganar hasta a las canicas me pegué más de una hora en la cocina, haciendo estas curiosas Cupcakes de tortilla de patatas.


Para ser la primera vez que me metía en algo de esto, no estaban malotas y se vinieron abajo un poquito al pasar del horno al fresquito que hacía en el exterior...

Como os decía, teníamos: clásicas con cebolla de Alfonso,



dos diferentes con calabacín de Esther y David, 




una curiosa empanada de tortilla de Marga,



una tortilla "achinada" (realizada estilo libre por la compañera china de Marga)



o la contundente tortilla envuelta en bacon con carne picada de Mariajo... 



Asignados los números


tardamos un segundo en meterle mano al asunto... 


la foto está hecha desde arriba por que no había forma de acercarse a la mesa... parecíamos Gremlins...


En cuestión de minutos habíamos arrasado con todo el material....


y a duras penas conseguíamos respirar sonrientes sentados en el sofá...


Y tras esto llegó el difícil momento de las votaciones... 
Marga había ideado tres categorías con sus correspondientes premios,


- A la más sabrosa
- A la más original
- Y a la peor tortilla (esta con cierta maldad, la verdad...)


Tras los nervios y el seguimiento en la votación, 


y entre voto y voto contado, seguíamos comiendo postre (que para esto siempre hay hueco...)


el recuento quedó así,


La peor tortilla (qué lástima), fue como era de esperar para Susan. Si llega a ganarnos la china haciendo su primera tortilla hubiera sido de cárcel. Aunque démosle tiempo y ya veremos lo que pasa... 


Yo con las cupcakes, me hice con el premio a la más original, 


y Esther con su tortilla de calabacines conquistó el premio a la más sabrosa. 


Según cuenta la leyenda, por cada vez que en una casa en el extranjero se juntan españoles, se baten huevos y se fríen patatas, una hamburguesa muere de pena en la cocina de un restaurante... 

Y la verdad,  es que visto lo visto, la vida de esta forma llega a ser mucho más maravillosa... 


Un abrazo a todos.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Thanksgiving 2013


El Día de Acción de Gracias de 2013 amaneció frío y nevando ligeramente. Como íbamos a reunirnos hasta quince españoles y desde el mediodía hasta previsíblemente bien entrada la madrugada calculamos que iba a hacer falta mucha comida y mucha bebida. Por la mañana Marga y yo fuimos a recoger el pavo y el jamón asado que habíamos encargado previamente. 


Sí, tenéis razón. Cuando cogimos el carro pequeño no pensamos en el tamaño que tendrían el pavo y el jamón. 

Y tras esto, directos al km.0 para disfrutar del día en compañía los unos de los otros. Y como toda fiesta que se precie, empezó con la típica frase. ¿Quieres una cervecita?. Y quisimos.


La variedad de zapatos se fue apilando en la entrada,


y los gordos abrigos amontonando encima de la cama.


María, cortó algo de pan en la cocina y con ello daba comienzo el almuerzo. 


Inicialmente se pensó como un ligero "picoteo" para después tener ganas de cenar por la noche el pavo. 
Como os podéis imaginar, nada más lejos de la realidad... 


Nos comimos unos rollitos, una quiché, una empanada, y una fuente de ensaladilla sin pestañear.

El personal dio buena cuenta de la sangría...



y de la frutita de la sangría también...



así que las charlas se fueron animando, y entre cervecita y sangría, sangría y cervecita, la sobremesa y la tarde fueron pasando... 






Todo hasta que alguien mencionó la segunda pregunta típica de una fiesta. ¿Una copa, no?



Con las primeras copitas cayeron las primeras muestras de cariño... 



También con las primeras copillas, a Mariano, el más bromista del grupo le tocó aguantar las bromas de los presentes. 



Aunque como casi siempre salió airoso... 


Y si era el Día de Acción de Gracias, pues este era el momento de hacer unas fotitos para dar gracias por estos amigos, tan guapos, tan listos, y tan buena gente... 











Tras las sesiones de fotos, los cubatas y las charlas, empezó a picar el gusanillo del hambre. Así, para continuar con algo "ligerito"... El pavo y el jamón...






Los platitos preparados, antes de ponerles los diversos acompañamientos, los cuales algunos ni esperaron a que se calentaran...


Tras la copiosa cena, y como si se tratara de la Casa de Downtown Abbey, las mujeres se retiraron a hablar de sus cosas... o quien sabe si huyeron de nosotros, 


y nosotros aprovechamos para recitar poemas de García Lorca. 


Pero tras un ratito, nos empezamos a echar de menos, o quien sabe si es que hacía frío en la habitación donde estaban ellas, y  cerramos la madrugada todos juntos de nuevo. 


Un largo día en familia para el recuerdo. 

Un abrazo "apretao apretao" para todos.