Ann Arbor Today

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lunes, 12 de marzo de 2012

Detroit... Grande Detroit

Siempre que voy a Detroit mantengo los ojos muy abiertos. Todo lo que puedes ver te hace pensar... y mucho.
¿Cuándo fue que se paró el tiempo para Detroit?


 Hay ciertos sitios en el planeta, que por su belleza paisajística natural, por la arquitectura, por la mezcla de culturas, por lo sorprendente, pueden llamarte poderosamente la atención. Pero en Detroit, se juntan una serie de historias, pensamientos y circunstancias que te hace pensar hacia donde se dirige el planeta, o la humanidad.


Ya os he hablado de Detroit antes, pero tendríais que verlo...


Esto es la vista de Detroit casi desde Canadá, en la Belle Isle.


Y con esta imagen, podéis ver una ciudad, yo diría bonita, una gran ciudad... mirando al río y con aires de grandeza, como lo hace Chicago frente al lago, o Nueva York desde su isla de Manhattan. Cuando uno se adentra en las entrañas de Detroit todavía puede ver algún edificio imponente, que parezca que la ciudad aún tiene vida...


 que todavía respira.


Pero las calles estás vacías, no hay coches que recorran su asfalto, casi ni gente caminando... Un poco fantasmagórica podría decir. Y hay veces que ves a gente con "mala pinta" y otras que ves a gente con "buena pinta"... pero cuando no ves a nadie, es aún más inquietante.

Parece que el tiempo se hubiera ralentizado, y el aire se ha hecho pesado...


Y tras un primer vistazo puede parecer que la ciudad sigue ahí, funcionando, maquinando...


Pero si abres bien los ojos, empiezas a ver los síntomas de la enfermedad. Donde creías ver un edificio de oficinas, ves que está vacío


y las ventanas se han roto con el paso del tiempo,


igual en este,


si miras más allá también,... ¿Es todo un decorado? ¿Qué queda detrás de toda esta masa de hormigón y cristales? En pocos sitios en el mundo creo que se puede  ver este paisaje... Este edifico diría que joya de la época reducido a lo que veis. Inquieta.



Y los alrededores aún más. A otras fotos que ya añadí anteriormente, adjunto nuevas. Gracias al paseo que nos dio Germán con el coche pude fotografiar algunas de las casas que mientras las miras por la ventanilla me producen tanta perplejidad. Casas y más casas abandonadas, casas y más casas quemadas...





Así, quizás haya cientos, no se si habrá datos de cuantas casas están en este estado. Hogares, dulces hogares fueron de aquellos trabajadores que ahora no trabajan en aquellos rascacielos vacíos, en aquella ciudad que no se a ciencia cierta si sigue siendo ciudad.

Y cuando te bajas del coche a hacer una foto, no sabes si alguien te estará vigilando. Inquieta no ver a nadie... por un lado porque en tu cabeza no puedes pensar que una ciudad tan grande tenga tanto silencio, tanta soledad, y por otro porque lo único razonable que se te ocurre es que la gente esta escondida, y no estés solo, ¿o sí?

Y rizando el rizo, llegas a Heidelberg Street. Un barrio venido a menos y luego a más. Un barrio donde ante la crisis y el abandono, y como protesta política surge el "arte" callejero.



 Un barrio dónde unas personas decidieron protestar y llamar la atención con sus denuncias,


 su expresión,


sus ideas. Llenando las casas vacías y abandonadas de quien sabe qué...



Un barrio que han intentado demoler varias veces y sus pocos habitantes han logrado convertir el barrio en un reclamo turístico...




en algo imprescindible que visitar en Detroit.


En una locura... Unas casas que dan entre miedo, y risa.


Esa risa que te sale cuando la situación surrealista te atrapa. Esa risa del "no entender". Tan surrealista que de repente te cruzas con una familia y llevan un perro rosa.... y te preguntas, si lo han pintado, si es arte, o si es una raza que ha surgido en Detroit... Aún así, lo que está claro es que no vas a olvidar la primera vez y posiblemente última, que viste un perro rosa.


Por momentos parece un Disneylandia de Tim Burton.




Alguna vez he escuchado decir que el arte, aunque no se pueda explicar que es, es algo que no te deja indiferente. Si es así, llamemos ARTE a este barrio...


Quizás, y sólo quizás, sea por aquí por donde aún respira Detroit.


Aunque en el barrio, no se ven a los artistas, nadie te cobra una entrada, ni nadie parece estar vigilando nada... Ni tan siquiera ves a alguien viviendo cerca...  e inquieta... me inquieta y mucho Detroit. Y me pregunto cuando fue cuándo se paró el tiempo en esta ciudad, y si volverá a ponerse en hora...


Grande Detroit.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El plan

Ajú que rollaso... Otros carnavales en Cádiz y yo aquí, aquí en Michigan.
Con la sonrisa forzada de medio "lao" y trabajando como un robot con la mente puesta en Cádiz. 
Ya se acabó el concurso. Lo escuché, lo vi, opiné y lo disfruté, desde el primer día hasta el último, igual que si estuviera allí. Bueno igual no, por que seguro que habría ido al Falla.


Y esta semana... fuffffff... ajú que rollaso....


Cada día voy pensando donde estaría la gente y donde estaría yo si estuviera allí, que estaría haciendo, a donde iría, a que hora me recogería...

El Viernes la final, hasta los premios. Sin pegar ojo. Comiendo Pizza y tortilla, chucherias y cubatas, comentándolo con mi hermano... Esto ha sido una porquería, este mejor, este no debería haber pasado. Su porra, y a la cama mosqueao por que no ha ganado alguna de las que quería. Qué injusticia....


El Sábado paseíto por la tarde por la Segunda Aguada. Un disfraz improvisado y pal centro para escuchar el pregón, y a disfrutar de la noche hasta que los patosos, gamberros y borrachos (de fuera la mayoría y de Cádiz algunos) le ganaran la partida al sábado. Y prontito para casa que la gente de Cadi Cadi sabe que el sábado no hay ná que hacer en la calle, y mucho mejor los diítas en la plaza.




El dominguito su gorro de vaquero y su bocata de tortilla y pa' la calle Londres, que ya no se llama Londres, o pal Melli, que ya no está donde estaba. Pero al final todo el mundo se encuentra allí. A beber, a escuchar, a reir... y llegará la tarde y llegará la noche. De grupo en grupo, de saludo en saludo, de charla con uno y con otro. De risas con uno y con otro. Y llegará la madrugada... y te vas moviendo con los amigos cada vez más cerca de la Viña. Con los amigos o con el que te encuentres por que es posible que ya no vayas con la misma gente con la que empezaste, lleves la cara pintada y todo te haga mucha más gracia que antes...  Y si hubiera fuerzas y ganas ¡a la Carpa!.



Y el lunes otra vez, pero más tranquilo, más de Cádiz. Y habría ido a la Torre Tavira, y por los alrededores a escuchar, a ver a las buenas ilegales. Y habría escuchado a los del Perchero (con la correspondiente compra del libreto al amigo Antonio).


 Que tengo aquí los de años anteriores que me los mandó mi madre junto al jamón reglamentario. Podéis pensar que es imposible, pero aquí en Michigan en mi casa, no es díficil encontrar un libreto de carnaval, un libro de Cádiz o un itinerario de Semana Santa.
Y habría terminado el lunes escuchando a los loritos Ye-Ye, y a los Guatifó... Y no aquí en Michigan, esperando que los cuelgue en el Youtube un tio de Madrid.



Y el Martes me habría quitado el sombrero de vaquero después de 2 días. Tendría los pelitos como si hubiera salido de penitente 8 horas... y estaría mirando en el diario donde canta hoy el Love, los Hinchapelotas o Los Duendes...



Y terminaría en el pregón del Dios Momo en San Antonio, que significa que el carnaval llega a su fin, bueno, que llega a su fin en el resto del mundo. Pero en Cádiz dura más... mucho más.


Y el miércoles al Pópulo a escuchar las ilegales. A buscar la ilegal del Cossi... A buscar al Salvador en algun portal perdio... y a tirar de móvil. Quillo ven pacá, quillo voy, corre que aqui canta esta... corre que allí canta aquella... Y su vasito de tinto o su cerveceo...


Y el jueves la final de La Palma. A escuchar a los grupos punteros hasta las 3 o las 4 de la mañana. A ver esta año donde ponen el tablao. Que recuerdo más bonito, de pequeño estar allí con mis padres hasta que aparecía la comparsa de Martinez Ares, o la de Antonio Martin, a las 3 o las 4, que llegaban de cantar por todos los pueblos, o de los contratos, o de otros concursos. Y cantaban de otros años, y cantaban las rumbas, y la gente que no se jartaba de carnaval, y otra, y otra más. Y los últimos años de la Viña a la carpa. Y a recogerte de día, y la gente en el autobús mirándome como si hubiera madrugado y yo con la sonrisa de saber que era viernes por la mañana y la última vez que me acosté era miércoles. Y de ahí pal trabajo. Con to la mala cara, la mía y la de mi madre por no haber venido a dormir. Pero en esos momentos es cuando dices... ¡Qué me quiten lo bailao!, nunca mejor dicho.


Y el viernes, viernes de coros en la Viña, y a pintarse dos coloretes en la cara, y a escuchar las ilegales que te quedan. A la placita de los fantasmas, a los techitos y a escuchar al Calixto con su romancero, y al Manteca. Y entre una cosa y otra te comes un bocadillo de pollo con patatas fritas. Sí, su pollo asado desmenuzado, sus patatas fritas y todo dentro de una viena de pan. Magnifico.

Y el sábado, en la calle Plocia, su tablao por la noche y sus panizas... y de allí pa la Viña. Y el domingo vuelta a empezar... pero más tranquilo, disfrutando y apurando porque sabes que te va a quedar un año para disfrutar de la calle otra vez... en Candelaria escuchas las ultimas coplas, y te vas recogiendo pensando que ha sido un gran carnaval... Y que estas deseando que llegue el próximo.


Ajú que rollaso... Todo eso ha sido "mi programa" del Carnaval durante años... no sabría decir ni cuantos. Ese era el plan. Y si ahora mismo pudiera me compraría el billete que en 20 horas me llevara a mi casa para los carnavales del año que viene porque estoy que me subo por las paredes. Pero resulta que no te venden un vuelo con más de 11 meses de antelación. Por ahí se salva la cuenta del Bank of América de no llevarse el picotazo de mil y pico... Que cuando uno lo piensa fríamente puede ser que no lo haga. Pero cuando tienes la morriña en grado sumo, el dinero no importa. ¿Cuanto vale volver a pasar unos carnavales en Cádiz? Señores que van tres años fuera ya... y esto es demasiado....



Así que ahora mismo he decidido escribir todo esto aquí en el blog para que cuando a final de año empiece a mirar billete, pueda leer todo esto y acordarme del rollaso que es estar en Carnavales en Michigan y la gente mandando mensajes, videos y fotos por el whatsapp... y tu aqui con la cara de un uno (1).... y que pal año que viene se va a quedar aquí un romano.

He dicho.

miércoles, 8 de febrero de 2012

La burbuja de Ann Arbor

Si hay una cosa que les encante a los americanos son las listas. Para todo tienen una. Una lista de lo mejor, de lo peor, del top5, el top20, todo menos del top less :) (que está prohibido en este país)... Y si uno compara, sigue y estudia esas listas, enseguida observa que Ann Arbor es una pequeña burbuja en los Estados Unidos. Por poner un ejemplo, fuera de ella y a pocos kilómetros de aquí, tenemos dos ciudades (Detroit y Flint) donde los índices de criminalidad alcanzan los primeros puestos del país. Mientras aquí, el peso de la Universidad, el Hospital y la gente que puebla esta ciudad hace que sea una de las ciudades más tranquilas y apacibles de todo el territorio americano. Gente diversa, de muchas culturas, de todos sitios y de ninguno.

Si uno se va a esas listas que comentaba, puede ver que Ann Arbor es la segunda ciudad de todo Estados Unidos con mejor educación. Esto se debe, parece ser, a las 28.000 personas que trabajan para la Universidad, estando 12.000 de estas trabajando para el Hospital Universitario.



 Por lo tanto, podemos suponer que la mayoría de la gente de esta ciudad son gente con carrera, y estudios muy elevados. Será por todo eso que en 2011 fue elegida también la 6ª mejor ciudad de USA para retirarse. Fue finalista a mejor ciudad de Ámerica y tiene el Nivel Oro otorgado para los peatones y ciclistas. En resumen y revisando otras listas este pequeño rincón de Michigan es una de las mejores ciudades para vivir, para tener una familia, para que crezcan y se críen tus hijos, en colegios, deporte universitario... No se a vosotros pero a mi me parecen unos números increíbles para una ciudad tan pequeña como esta (en torno a 114,000 habitantes).

En esas listas y estudios donde clasifican a las universidades del mundo según diferentes parámetros, patrones, valores y demás se puede ver a la Universidad de Michigan entre los 10 primeros puestos del mundo.

HEEACT Clasificación Mundial de Universidades (Primeras 50)
Clasificación 20101
Clasificación 2009
Clasificación 2008
Clasificación 2007
Universidad
País
01
01
01
01
02
03
03
04
03
02
02
02
04
04
04
03
05
05
05
05
06
08
06
07
07
07
08
10
08
06
07
06


Esta clasificación en concreto mide el desempeño en investigación a largo y corto plazo. Y para que os hagáis una idea de como está el patio en una de esas lista las universidades españolas ocupaban los siguientes puestos: Complutense 110, Politécnica 175, Sevilla 190, Barcelona 200 y pico...

Hay muchas listas, y cada una tendrá sus intereses y su escala de valores, pero casi siempre veréis a la Universidad de Michigan ahí arriba.

Con todo esto, lo que quiero decir es que la gente que me rodea está altamente formada y la mayoría de las veces va acompañada de mucha capacidad de trabajo e inteligencia.

Sin ir más lejos, entre mis amigos por ejemplo, hay quien estudia si hay agua en Marte en proyectos con la Nasa, hay quien estudia los fósiles de los pequeños mamíferos que existieron hace millones de años, las hay que hacen modelos informáticos de como funciona un corazón en 3D, otros descubren nuevos fármacos en los organismos de los océanos para luchar contra el cáncer o las enfermedades, extraen gas y petróleo del interior de la tierra, por nombrar algunos de los más llamativos... Hay otros que están estudiando el metabolismo, o el estrés y desarrollo en peces, o los problemas que surgen de enfermedades relacionadas con la placa motora (unión músculo-nervio)... También tengo amigos trabajando para empresas que facturan billones al año y que sus decisiones hacen que la empresa gane mucho más dinero... Y todo esto lo hacen mientras salen, se divierten y disfrutan de la vida la mismo que tu y que yo...

Y uno puede apreciar y agradecer que la ciudad sea segura, bonita, tranquila y con unas condiciones y unos valores impresionantes, pero el rodearse de gente que sabe tanto y de tantas cosas no hace más que estimular las ganas de conocer y saber de uno. Aunque no sea sobre la diabetes, o las células del páncreas que sea lo que más me interese a mí. Compartir y vivir con esta gente, hace que cada día aprendas y descubras cosas nuevas. Qué te cuenten como van las misiones en Marte, o como se limpia un fósil o si se ha encontrado un hueso de esto o lo otro, que significa esto y aquello, que te expliquen como se perfora en un pozo de petroleo, o que te muestren como responde un corazón a diferentes estímulos... son cosas que se puede aprender en un documental después de comer, pero cuando te lo explican las personas con las que vives y quieres hace que todo sea mucho más interesante.

sábado, 21 de enero de 2012

Hello Scooby, Bye Kitty

Como os decía en el post anterior, voy a intentar contaros algunas de las cosas que quedaron por contar... y voy a empezar por algo muy divertido, como fue el Halloween 2011. Situemos la acción...

Lunes.
31 de Octubre.
Año 2011
7.53 pm


48 horas antes...

Los más antiguos del lugar (Sole, Ramón y yo) recordamos la noche de Halloween del año pasado como una de las noches más divertidas que hayamos vivido por estos lares. El nivel de alcohol, las bromas, risas y situaciones rocambolescas que se propiciaron junto al hecho de estar disfrazados dejaron el nivel muy muy alto. Además de que fue casi una de las últimas noches de fiesta que pasamos con Patricia, Carlos, Laura y Sara.

Nos hemos llevado todo el año recordando detalles y repitiendo ciertas historias hasta la saciedad. Y todo eso hizo que este año, en concreto Ramón y yo, estuviéramos especialmente nerviosos. Aunque desde pronto empezamos a movernos para conseguir disfraces, fiestas y demás... lo cierto es que, si bien si conseguimos una fiesta rápido, como españoles que somos, el mismo sábado por la mañana aún no teníamos los disfraces.

Inicialmente la idea era disfrazarnos en grupo, o al menos de algo relacionado... se barajó de comecocos, de personajes de barrio sésamo, fantasmas y cazafantasmas, animalitos... Al final, el tiempo se nos vino encima y cuando fuimos a las tiendas el sábado por la mañana muchas de las tallas y disfraces estaban agotados. Así que, recurrimos al "que cada uno se disfrace como pueda...".

Tal como pasara la vez anterior cuando tuve que buscar un disfraz, me dejé llevar por los pasillos de la tienda mirando y viendo a cual le podría sacar más partido. No sólo se trata de que el traje o vestimenta este simpático, sino de ver cuanto juego puedo darle una vez metido en el personaje...


Aunque fue el primero que cogí, luego tuve serias dudas, sobre todo porque el precio se salía un poco de la previsión, pero al fin y al cabo, siempre se puede reutilizar... y cambiar un perro por una gata no era mala opción...

Si ya es difícil que pueda olvidarme del Halloween 2010, el del 2011 será imposible.


Las historias de miedo se sucedieron a lo largo de la noche... dejadme que os cuente...

Parte I

El sábado de Halloween, la noche caía sobre Ann Arbor mientras yo trabajaba. Trabajar un sábado, ya de por sí da bastante miedo. Unas nubes negras y densas parecían engullirse la ciudad mientras cualquier atisbo de luminosidad desaparecía en el horizonte, y eso que sólo eran las seis de la tarde.
Nos disponíamos a conducir durante unos cuarenta y cinco minutos hasta casa de Ramón. Conducía Cata y Alfonso (apodado "el incombustible") tenía ganas de fiesta... ambos hechos dan bastante miedo también. Con un tráfico lento empezaron a caer las primeras gotas de lluvia en el parabrisa y la tragedia parecía tornarse sobre nosotros.

Llegamos a casa Ramón en tiempo récord, echamos el dinero en el parquímetro por primera vez en la noche y sacamos las bebidas, las "otras" bebidas, las "siguientes" bebidas, las patatas, el colchón hinchable, el nórdico, y ... y.... me falta una bolsa así como grande y ... negra... .... y.... ¿y mi disfraz?
Total, antes las caras de circunstancia y el "fue mi culpa", "fue tuya", "no me di cuenta", "lo siento", pa ya y pa cá... La mejor opción fue ir a por el disfraz, ida y vuelta, Royal Oak-Ann Arbor otra vez... Sólo y exclusivamente por el disfraz de Scooby. Su horita y media más de coche. Menuda perrada.

Parte II

Si la primera historia no os dado miedo, dejar que os cuente esta, porque esta incluye un ser con extrañas posturas y lesiones físicas...

Ya de noche, tras el ida y vuelta, y una vez aparcados junto a casa de Ramón vimos como la policia ponía multas a los coches que no habían puesto dinero en los parquímetros. Conociendo el precio de las multas, os podeis imaginar que esto es de terror. Así que salí raudo y veloz como alma que lleva el diablo decidido a echar por segunda vez dinero en el parquímetro. Salimos del coche, y...

- ¿Has cerrado?
- Sí, claro.
- ¿Atrás?
- Cerrado también.
- Maletero... abierto!!

Puede ser algo común, y de hecho conozco a alguien que conoce a alguien que dice que le ha pasado. Pero el caso es que a Cata en sólo ocho meses le pasó dos veces. Y es que, quizás fuera porque era su última noche en Ann Arbor, estaba ocupada, nerviosa, despistada, etc... Pero al llegar de vuelta a Royal Oak decidió salir del coche dejando las llaves puestas, dejó el móvil enchufado y encendido encima del volante, abrió el maletero y cerró las puertas... Total... mmmmm... ¿Qué hacemos? Coche cerrado y sin llaves.

Se nos ocurrió de todo. Desde usar alambres, forzar puertas, llamar a la grua, al cerrajero, a la policia...
Lo malo ya no sólo era el coche cerrado, era el móvil encendido y cargando de la batería del coche, e iluminado encima del volante.

Así que, ante la aterradora mirada de los otros coches, y transeúntes que pasaban me metí dentro del maletero. Algunos coches pitaban, unos pensaban que estaba robando, otros que era una gracia de Halloween, el que caso es que... ahí estaba yo, dentro de un maletero (por segunda vez en mi vida, sí por segunda vez... es una larga historia) dando patadas, empujando, ensuciándome las manos, usando el iphone de linterna, y con un dolor de cuello importante. Todo para conseguir que el asiento trasero cediera un poco y poder entrar al coche. Si ya habíamos tenido mala suerte durante la noche, menos mal que en esos momentos no apareció la poli.

Mientras unos bebían, otros comían, y yo golpeaba un coche, Alfonso apareció y dijo que podia intentar meter la mano, por cierto hueco que había conseguido abrir a base de cuadriceps.... una vez con el brazo dentro, intentar tirar del sillón hacia delante como lo haría una persona que estuviera sentada en él. Y milagrosamente el sillon cedió. Pude contorsionarme como si fuera un diminuto chino calvo del circo del sol, y eso que yo tengo menos flexibilidad que un armario ropero. Tras estos movimientos "oruguiles" pude abrir la puerta de atrás. La pesadilla había terminado... ¿o no?

y Parte III

Pizzas frias, bebidas rápidas, movil sin bateria, María y SU música, bailes a cuatro patas con meaditas perrunas incluidas, a partir de aqui sería mejor no contarlo porque las cosas dan bastante miedo...




Aunque no lo parezca, en la siguiente foto salgo yo... 


Como veis, teniamos un preso de Guantánamo, una spanish lolita, a Duffman, a John Travolta y Olivia Newton John, a Mario Bros y Luigi y por último un perro... Hubo quién ligó con una animadora del equipo enemigo, hubo quien se pasó la noche vomitando de cuarto de baño en cuarto de baño, hubo quien aprovechó para fumarse más de uno, hubo quien comió muchísimas chocolatinas... y casi a las 4 de la mañana, Ramón y yo, que estábamos bastante sobrios, decidimos que era la hora de marcharnos, eso sí siendo casi los últimos de la fiesta. 

A todo esto Ramón y yo, con todo lo que nos animamos a beber y a "descocarnos" parecíamos de los más serenos de la fiesta. Eso no quiere decir que no lo pasáramos realmente bien y que ya estemos deseando que llegue la del año que viene, debe de ser la experiencia que nos hace más sabios... o no, ya veremos el año que viene.

La fiesta terminó finalmente casi a las 5 de la mañana llenando colchones en casa de Ramón. Y acabar borrachos, cansados y llenando colchones, he de decir que también es algo que da bastante pero bastante repelús...


lunes, 16 de enero de 2012

Detroit. Motor city

Debido a una cantidad ingente de trabajo, y a unas cosas y otras... a un pacá y un pallá... Se me han ido acumulando cosas que contar, y se me ha quedado esto un poquito "desangelao"... Así que voy a intentar recuperar el tiempo perdido, y en los próximos días (semanas) intentaré recuperar algunos post que en este tiempo no he podido escribir...

Para empezar por la actualidad, este domingo tuvimos la oportunidad de ir a la Feria del Automóvil de Detroit. La verdad es que estaba lleno...


y pudimos ver además de los coches en sí, los motores, los diseños y toda una parafernalia para mostrar lo más novedoso y atractivo de cada marca...





Está clarísimo que yo no tengo ni idea de coches. Ni me interesan. Esto es más o menos lo que veo cuando miro un coche...


O sea... nada...

Pero curioso soy una "jartá", así que tenía mucha curiosidad por saber como era una de las mejores ferias del mundo del motor. Llevaba dos años intentando ir y este año por fin lo conseguí. No cabe duda que no sólo iba a ver los coches...


también me llamaba mucho la atención el espectáculo...


el espectáculo de las azafatas quiero decir...

Pero bueno, sigamos con los coches... o empecemos más bien. Estaban casi todas las marcas, aunque echamos de menos Ferrari por ejemplo. Aunque puedes ver cientos de coches, con acabados y diseños preciosos, como Mercedes,


este llamativo Lexus,


este mágnifico Audi,


o el "típico" Porsche...

a mi y supongo que a los que no tenemos ni idea lo que nos llama la atención es el futuro. Y ahí es donde dedicamos más tiempo y atención. A los coches eléctricos,



a los híbridos, a los futuristas...




parece que en el futuro bastará con un volante y un "ipad" pegado...



Cuando veo estos coches siempre recuerdo cuando era pequeño y en las pelis salían los coches del año 2000 volando. Y al llegar al año 2000 seguimos con las carreteras llenas de boquetes y un montón de cuatro latas circulando. Pues esto lo mismo, imaginas, que deberán pasar al menos 40 o 100 años o quien sabe si nunca verás un coche así por la carretera, pero... es muy interesante verlos. Como este alucinante Toyota.


Además, siempre te queda tiempo para disfrutar con los coches divertidos....


o las estrellas de los Rallys o la Fórmula 1...




Si alguna vez tenéis la oportunidad de venir o ver algo así y no os he conseguido convencer de que a la feria merece la pena ir al menos una vez aunque sea para ver los coches del futuro, podéis hacer como yo e ir a disfrutar del espectáculo....


 del espectáculo de las azafatas quería decir.