Ann Arbor Today

Ann Arbor Today

jueves, 3 de enero de 2013

Ann Arbor en Navidad y yo en Ann Arbor

¡Vaya... llegó el 2013! ¡¡¡Cómo pasa el tiempo y yo con un montón de cosas por contaros!!!
Feliz año y gracias a todos los que sigáis leyendo Ann Arbor Today, es un placer leer vuestros comentarios y opiniones. Gracias de verdad.

Bueno, empezaré por lo más inmediato, y en los siguientes días os contaré el Halloween de hace poco, un resumen del 2012 y mi viaje por la ciudad de los casinos, entre otras cositas...

Este año han tocado navidades blancas y frías. Nada que ver con lo del año pasado por estos lares... Hemos terminado el año rondando los -18 al amanecer. Una alegría vamos.


Aunque es bonito ¿eh?


y con 10 cm de nieve (vale, es verdad, quizás esto no son 10 cm, pero ya sabéis como somos los tíos).


En vistas a tener un felicísimo carnaval, me he quedado pasando estas fechas por Ann Arbor acompañado de mis amigos Marga, Álvaro y Mario. De ellos y poco más, porque Ann Arbor, al ser ciudad universitaria, se queda completamente desierta.



Además, durante el día de Navidad todo cerró. Incluso los bares, desde el 23 hasta el 25 inclusive rezaban los carteles. Así que sólo nos dejaron dos opciones: Comer y ver la tele... Grandes días de sofá, y episodios y episodios y más episodios de series... y películas, que serán las mismas que hayáis visto vosotros allí... Willow, El coloso en llamas, Qué bello es vivir, Ben Hur (esta es más de semana santa, ¿no?)... De eso y de tomar cubatitas granizados con la nieve caída (para algo tiene que servir tanta nieve)


y que no falten los pistachitos... 


En Navidad, Main street, la calle principal del centro de Ann Arbor luce realmente bonita con la nieve y las luces en los arbolitos. No se si depende del invierno o de la caída de las hojas pero a finales de Noviembre los árboles de Main aparecen iluminados, algo que le da una luminosidad a la calle muy especial. Digamos muy navideña. Algunos dicen que es porque los árboles se quedan muy feos sin hojas...




y las casas de los barrios residenciales son un auténtico espectáculo visual. Supongo que es lo que todos hemos visto desde pequeño en la tele que debe ser la Navidad según las películas de Hollywood. Y no la gente bañándose en la playa como en Cádiz este año...


Hice un pequeño recorrido por los vecindarios cercanos para mostraros como se las gastan aquí en cuanto a los adornos y al alumbrado navideño. Aunque las fotos las hice desde el coche, porque si te paras por los barrios residenciales y te bajas a hacer fotos de las casas americanas, lo mínimo que te puedes llevar es un par de preguntas y unas amenazantes miradas, y tal como está el patio mejor no tentar a la suerte...






Como vereis las casas son una pasada ya de por sí, y si a eso le sumais la nieve, y los adornos... "Christmas, Christmas"

Entre los diferentes adornos, podemos encontrar en primer lugar.... los muñecos, que van desde osos polares, a Santa Claus, pingüinos...



y por supuesto luminosos.... 



las "típicas"...




también tenemos los árboles "navideños", rodeados de luces de colores que van del rojo al azul... 



y el culmen de todas las casas son las denominadas "parques de atracciones", donde tienen cabida, luces, bombillas, adornos, globos, muñecos, y hasta tiovivos... 





 Como podéis observar todo un derroche de decoración y luminosidad para los ojos...


¿Y qué hay de nosotros? Os preguntareis.... Por nuestra parte, el domingo, hicimos un extenso recorrido por todos los selectos supermercados de Ann Arbor. Más de 3 horas dando vueltas... ¿La meta? Conseguir delicatessen para Nochebuena y Navidad dignas de una mesa de Españoles por Ann Arbor.


Y aquí una foto de la compra... 300$ en comida y bebida... mmmmmm....

Así finalmente, el menu navideño estuvo compuesto de los siguientes manjares...

Nochebuena:

- Sopa de pollo Amish, libre de antibiótico y hormonas con hierbabuena "carini carini" (según Marga)
- Jamón serrano (llegado via New York)
- Queso Manchego curado de 6 meses "Las cinco lanzas". Español y de lo mejor que se puede encontrar por aquí.
- Mejillones en salsa de ajo y vino blanco de la tierra (de la tierra en general)
- Canastillas de hojaldre de jamón y queso
- Salmon del Atlántico (zona sin especificar) con verduritas salteadas (algunas más salteadas que otras) y patatas panaderas...
- Surtido de Turrones "El Almendro" (increíble pero cierto, llegan hasta aquí)


y todo ello acompañado de Moscato d'Asti (homenaje a Eleonora) y Fragolino. De los cuales entre una cosa y otra nos bebimos cinco botellas (sí, 5) entre los cuatro (sí, entre los 4). Así no hace falta que os diga que las fiestas en Ann Arbor se pasan mucho mejor. Y te ries más...




Marga cedió gratuitamente su hogar para llevar a cabo los banquetes previstos. Y así mientras calentábamos algo, bebíamos un poco, y mientras se cocinaba otra cosa, bebíamos otro poco... 








No penséis que sobró nada... y mucho menos la caña de lomo...


 Al día siguiente, para Navidad, y por si no habíamos tenido suficiente, tuvimos:

- Jerez Dulce
- Surtido de quesos y uvas
- Champiñones Portobella, rellenos de queso y bacon
- Gambas al ajillo
- Almejas a la marinera (mención aparte)...
- Jamón serrano (llegado al correo local y procedente de España)
- Jamón asado con verduritas
- Chocolate Nougat y frutos secos.




Lo de las almejas es para contarlo. El domingo habíamos ido al único supermercado en el que recordaba alguna vez haber visto almejas frescas. Había de dos tipos. Las "normales" y las "desmesuradamente enormes"... ¿el precio? el mismo. Y según el vendedor, el sabor similar. Entonces, nos salió de nuestro interior más profundo el "agonía" español que todos llevamos dentro y dijimos... "las grandes, las grandes". Fijaos el tamaño....



Cuando se empezaron a abrir daban un poco de miedo... no sabíamos que nos íbamos a encontrar en el interior....


Mirad... No hace falta que comentéis nada... Ya es bastante explicito todo... 


Por cierto, no se me puede olvidar mencionar que el cocinero de semejantes bichejos fue Álvaro, y le quedaron de gran categoría. Igual que a Marga las gambas al ajillo... ricas ricas...


 Y para terminar el jamón asado con verduritas...


Otro día más que acabamos "tela de gorditos"... 

Y todo ello acompañado de mas vino, Tempranillo, más Moscato de Asti y un vino español (sí... vaya faena) de 4$ llamado La granja que sale un cochino medio volando con manchas rosas que mejor no compréis nunca jamás. Repito, aunque os haga gracia la etiqueta, y os parezca un precio barato, mejor no.


Pero es que la etiqueta molaba tanto.... ¡¡¡Es un cochino globo volando con manchas rosas!!!

Y entre nieve, frío, poca gente y trabajo... llegamos al día 31. Menos mal que aquí es facil encontrar las uvas, además suelen estar muy buenas. Gracias a las nuevas tecnologías, a las 5 de la tarde de aquí, 11 de la noche de allí, ya estaba yo "sentado" en un rincón de la mesa de mi casa en Cádiz. Riéndome con mi tia, bromeando con mi hermano y charlando con mi familia como si estuviera allí. ¡Qué invento las videoconferencias!


Y tras tomarnos cada uno las uvas con nuestras familias, nos volvimos a reunir de nuevo en casa de Marga para acabar un poco las sobras y celebrar el fin de año con una copita.




Finalizando con tartas del "Cheesecake factory" que duraron entre poco y nada en la mesa...


Obviamente, y os podéis imaginar, eché tela tela de menos a la familia, y a los amigos. A los de aquí y a los de allí. Y mucho. Eché de menos las gambas cocidas... y el paté de cabracho... entre otros manjares. Ha sido triste llevar estos días a los amigos annarborienses al aeropuerto y quedarte aqui, aunque lo hayamos pasado bien los que nos quedamos. Sin duda.

Y como os decía, así, entre vinos, televisión y amigos se pasan los días de nieve y frío por Ann Arbor, esperando tiempo mejores... Sin duda alguna, en tan sólo 4 semanas me habré olvidado de todo esto y recordaré que esto ha merecido realmente la pena... ya solo tengo la mente puesta en Cai y su CARNAVAL! Repetir conmigo... sólo quedan 31 dias, solo quedan 30 dias, solo quedan 29 dias...

viernes, 12 de octubre de 2012

Un paseo por las nubes

Desde el principio de los tiempos el hombre ha alzado la vista al cielo buscando esperanza, respuestas, esperando señales, leyendo el pasado y adivinando el futuro, hablando con Dios o con sus antepasados, ha deseado las estrellas, rezado al sol y amado a la luna. Ha pedido deseos, suplicado y solicitado favores... Ha expresado dolor, ha pedido perdón y ha clamado justicia.


Y a mi desde pequeño me ha encantado levantar la cabeza y mirar al cielo y no sabría decir cuantos años tendría cuando lo hice por primera vez.


Siempre me han apasionado las nubes, los astros, las estrellas... Me entusiasman esos cielos con nubes incapaces de retener los rayos del sol. Como portadas de libros de religión que diría un amigo mio.



Y no sabría decir por qué, quizás sea porque vengo de una tierra en la que es difícil ver nubes.


Y posiblemente estaréis de acuerdo conmigo que un cuadro, una fotografía, o un paisaje evoca o transmite mucho más cuando refleja un tormenta, o un cielo en el que empieza a salir el sol tras esta. Píntale unas nubes, le dije a mi padre alguna vez mientra pintaba en un cuadro unas torres de Cádiz sobre un cielo completamente azul.

Y si viajo en avión, y me toca ventanilla, puedo pasarme horas viéndolas desde arriba por la diminuta ventana


al igual que me puedo pasar horas esperándolas sentado en la playa.



Por supuesto, si voy por la calle y tengo ante mi un cielo salpicado de nubes a menudo juego a buscarles parecidos.


Cuando alguien se va lejos de su país suele decir, y seguro que lo habéis oído en Españoles/Andaluces por el mundo, que el cielo es diferente. Y aquí en Michigan lo es.



Recuerdo cuando hice el camino de Santiago quedarme ensimismado viendo el cielo de Galicia. Vaya cielo, vaya nubes... El cielo de Michigan me recuerda a ese cielo. ¿Por qué? No se explicarlo, creo que al ser las extensiones más amplias, el paisaje más verde y a la vez los edificios más bajos eres capaz de ver más cielo. Y por otro lado creo que el mar y la bruma hace que el cielo de Cádiz tenga otro color...



Llevo 3 años mirando al cielo de Michigan y viendo preciosas nubes. Grises, blancas y rojas... Nubes de lluvia y nubes pasajeras, nubes que se las lleva el viento...




Nubarrones negros y oscuros que desatan tormentas de verano. Nubes blancas juguetonas.... Pero nubes que decidirán cuando tu día será gris, cuando podrás ver el sol, o cuando un aguacero arrastrará la suciedad...  Y eso sin dejar de ser simplemente nubes. Y será que en un cielo azul o en uno estrellado tienes que estar pendiente del sol y las estrellas para ver la vida pasar. Pero cuando ves volar las nubes sobre tu cabeza, es cuando realmente ves que el tiempo vuela...


Cada vez que subo a las nubes mi vida cambia, salto entre dos vidas, entre dos mundos. Horas y horas de paseo por las nubes para pensar que dejas atrás y que te espera. 
Que quieres y que querrás... 
Quien te quiere y quien te quiso... Y quien te querrá... 
Si te echaron o te echarán de menos tanto como tu lo hiciste. 
Pensando que llevas en el equipaje y que te dejas... 
Que llevas en la seguridad del equipaje de mano y que podría perderse en la cinta transportadora... 
Una cápsula del tiempo y el espacio entre las nubes... 

Un amigo decía que deberían poner una cámara de descompresión en las Azores para adaptarte...

Un paseo por las nubes para recordar de dónde vienes y ver quien eres, para dejar unos amigos y reencontrarse con otros, para dejar una familia y encontrarte con otra.

Y no se trata de elegir, ni querer a unos más que otros, ni mucho menos... todo lo contrario. Ojalá me pusieran a mi una cámara de "compresión" porque cada vez que llego o vengo, tengo en cada sitio una familia y unos amigos dispuestos a seguir formando parte de mi vida pasen los meses que pasen.

Gracias a los de aquí (o allí) por las despedidas y los recibimientos, sin vosotros la vida annarboriense no sería igual....
y gracias a los de allí (o aquí) por hacerme uno (dos o tres) huecos para pasar un ratito conmigo. Aún sigo sintiéndome una "gran" persona y "superquerido" cuando estoy a vuestro ladito.      


Gracias.