Ann Arbor Today

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lunes, 9 de marzo de 2015

El invierno entretenido

Alguna vez os he contado las "actividades de entretenimiento" que tengo en las cercanías de Ann Arbor.
Dentro de mis planes y un par de veces al año, me gusta ver a los Red Wings en el Joe Louis Arena en Detroit.


También y a pesar de mi siempre inicial reticencia a ir, termino sentado en el Palace de Auburn Hills viendo a los Detroit Pistons y el espectáculo que montan alrededor...



y a las animadoras,
estas, no se por qué,
siempre las veo con bastante menos reticencia...


La última vez con la visita de los Minnesota Timberwolves 



y viendo a Ricky Rubio 


aunque fuera sentado en el banquillo ya que finalmente no jugó,


ante la desesperación de mi amigo Germán.


He de decir que Ricky parecía distraído, aunque por momentos algo llamaba su atención en la pista... 




y no le culpo, si hasta al tipo de la derecha acostumbrado a estas "exhibiciones"


se le quedaba la cara tal que así.



Aunque hay de todo, y al contrario que Ricky o que yo, hay gente que ya no se impresiona por nada... 


Volviendo a las actividades, siempre es un placer, y eso que de coches no entiendo nada, acercarse al Auto Show de Detroit. Y disfruto como un niño viendo lo que nos deparará el futuro,


en cuanto a coches quería decir...







Eso como veis, fue de lo más espectacular de la reciente Auto Show... 

Aunque siempre es admirable ver los nuevos modelos de las grandes marcas,





Aunque no se por qué, yo veo más el futuro con estos mini-autos 


y manejando los futuros coches con tu ipad o el teléfono... 


Esta última foto la pongo por que no tiene desperdicio. Me encanta el "rollito" modelo de pasarela-presentadora y señor mayor-limpiador de coches que se tercia en estas convenciones. 


Y así, con estas actividades de ocio, como ya os conté también y con más detalles en previos posts (Red WingsPistonsFeria del Automóvil de Detroit) se hace más llevadero el duro invierno y te proporcionan la excusa perfecta para salir de casa y cambiar la rutina, hagan -2 o -20 grados en el exterior.

Otro día os hablaré de conciertos y musicales, los cuales también estoy disfrutando siempre que puedo...



Pero como ya vais conociendo más que de sobra mis inquietudes, sabréis que siempre hay algo nuevo que descubrir, algún evento nuevo al que ir con la cámara y algo nuevo que aprender. Si ya el año pasado tuve la posibilidad de ir al Festival de hielo de Plymouth con Marga y Pilar, y es normal que vayamos en Mayo al Festival de los Tulipanes de Holland o al de cerezas en Traverse City, en los últimos meses he descubierto dos cosas nuevas que contaros en el blog.

La primera, las luces del Zoo de Detroit.



Entiendo que en el Zoo, a falta de visitas durante el frío invierno y con la hibernación o el resguardo de los animales, ya que a -29 no creo que el león esté para rugir, el elefante para menear la trompa 


y la jirafa para... ... "jirafear",


se las han ingeniado para convertir el Zoo durante las noches de invierno y de los fines de semana en otra cosa. 
Y desde Navidad,


llenan el Zoo de miles de pequeñas lucecitas que resaltan túneles, 


árboles, 




lagos y caminos, 


y hasta recrean sus propios animales. 





Sin duda y a pesar del frío y de no ver un sólo animal real, el ambiente se torna mágico



y más propio de Disneylandia que de un zoológico. 



La verdad es que por poco dinero tuve la oportunidad de vivir esta experiencia,


hacer fotos muy curiosas


(no es la chica de "Como conocí a vuestra madre" ni el paraguas es amarillo, pero tiene su encanto)

y sobretodo y durante el recorrido pude disfrutar como un niño de mi primer s'more.


¿Que qué es un s'more? Seguro que habréis visto a los niños comerlos en las fogatas nocturnas en cientos de pelis americanas. Haciendo un poco de investigación parece que el origen de la "receta" se atribuye a las chicas Scouts y no es más que la típica nube de algodón tostada al fuego con una tableta de chocolate y todo entre dos galletas.


Tengo que reconocerlo, está rico, y después de uno siempre quieres "some more" (alguno más).

El segundo descubrimiento y quizás aún más surrealista fue cuando mi amiga Marga buscando algo distinto que hacer durante el fin de semana, descubrió una Feria del Comic o Comic-Con en Warren a 50 minutos de Ann Arbor. "¿Por qué no?" nos dijimos.


A eso que nos marchamos a descubrir (y fotografiar) una de estas ferias donde se congregan cientos de personas de lo más pintorescas.


Y aunque estaba claro que no iba a ser la de San Diego, estaba seguro que para sacar unas fotos y pasar un rato entretenido me iba a servir.



Un par de horitas nos llevó recorrer los stands 




de cajas llenas de cómics


donde los coleccionistas intentaban buscar una joya perdida o el número que les faltaba,


 el juguete que ansiaban tener en su estantería


o un detalle divertido con el que animar su casa.


Un par de horitas para comprobar que a pesar de andar ya camino a los 40 años, Star Wars sigue siendo un fabrica de dinero,




y los omnipresentes Lego también, claro está....






Un paseo para redescubrir aquellos juguetes con los que jugué toda mi infancia y que hoy se siguen vendiendo,




y que viendo estos cajones me recordaba tanto a mi cuarto... 



Tuvimos la oportunidad de ver al señor que entintó algunos de los trabajos de Marvel, y sobre todo famoso por trabajar junto a Frank Miller en los primeros cómics de Lobezno (Wolverine) en 1982...


o charlar con Lydia,


esta simpática mujer que iba dentro del Ewok negro. Sí, así tal cual suena...


Y también dentro de aquel famoso Ewok que volaba en un "parapente" tirando piedras. Fue un placer escucharla contando su cara de sorpresa cuando le dijeron: "Tú vas a volar", y en una inmenso recinto la suspendieron en el parapente mientras el equipo se encargaba de rodar las imágenes para el Retorno del Jedi.


En fin, como veis, aunque haya escrito poquito en las últimas semanas, seguimos en un no parar por estas tierras a pesar del frío y del invierno. Con todas estas fotos me despido de vosotros hasta el próximo post. Últimamente se me han acumulado unas cuantas historietillas así que no dejéis de entrar en el blog por que cualquier día de estos me siento a escribir y os sorprendo con unos cuantos posts.
Un abrazo.

martes, 3 de marzo de 2015

El milagro de los panes y los peces

Ahora que estamos en cuaresma os voy a hablar de algo "sagrado".
Cada dos o tres meses me ocurre un milagro. 


Como por arte divino  y por la gracia de Dios y todos los santos una caja se materializa en la puerta de mi apartamento. Y no es una caja cualquiera...


Es una caja llena de productos de casa, de mi tierra, pero sobretodo es una caja llena de cariño. 

Una caja que tiene un valor incalculable, mucho más del material. 
Una caja llenita de 
"come bien",  
de "cuídate", 
de "nos acordamos de ti", 
de "te echamos de menos"...


Una caja que mi madre y mi hermano preparan y llenan concienzudamente.  A la que dedican su tiempo pensando con que llenarla. 


Una caja de "ponle turrón que llega la Navidad y no te olvides de las hojaldrinas que le encantan"...



"Ponle huesitos de santos, que llega Noviembre",


"Mándale protector solar que seguro que llega el verano y no se lo compra"... 
(así son las madres)


"Mándale unas bolsitas de tinta de calamar que allí no hay y le gusta mucho hacerse "arroz negro"...


Son cajas que nunca abro a la ligera. 
Estas cajas se abren siguiendo un protocolo. 
Primero con cuidado, por un lado y sin mirar meto la mano, y voy sacando poco a poco cada producto. Recreándome y regocijándome de cada uno de los manjares que voy descubriendo. Celebrando y haciendo una fiesta a cada delicatessen como si fuera el maná enviado de los dioses o el mismísimo día de los Reyes Magos.



Y mucho he tardado yo en escribirle un post a esto y no tengo perdón.
Por que los que me tratáis a diario sabéis que no pasa una caja de mi madre sin que os mande fotos.... 
Primero, por la alegría que da recibir viandas españolas cuando estas tan lejos y segundo, por joder y dar un poco de envidia, que somos españoles, no nos vamos a engañar.

Y si hay un protocolo para abrir la caja también tengo un patrón para degustarlas. 
Especialmente con las latas y los picos. Los almaceno como si tuviera el síndrome de Diógenes.
Los acumulo y guardo con recelo como el gollum hace con el anillo o Harry Potter con la varita...

Eso es así.
Simple.
No quieres comértelos porque se gastan. 
Se gastan y no hay más. Así de claro. 

Y cuando tu madre te dice que te va mandar otra caja, ahí es el momento de comérselo todo como un "condenao"...
Los que estéis fuera me entenderéis, o a lo mejor no y tenéis otro patrón. Conozco gente que el día que lo recibe, es el día que se da el atracón. Como si se lo fueran a robar.
Los que estáis allí pensareis y con razón que seguro que aquí se puede conseguir jamón serrano, melva, pulpo, almejas o zamburiñas. Y sí, es cierto, pero es infinitamente más caro, y el hecho de recibirlo de casa y de una madre no tiene precio... Y por supuesto no sabe tan bien.

Y posiblemente os esté haciendo gracia esto que os cuento, y posiblemente os penséis que es una broma, 
pero ¡ay amigos! 
A vosotros os querría yo ver sin una lata de atún de Barbate o de melva canutera con la que poder acompañar un tomatito, o sin una lata de pulpo o de gula de vez en cuando... 
Y no tienen que ser cosas caras o exquisiteces, no os equivoquéis, sólo pensar simplemente en una tapita de queso o una ensaladilla SIN picos. "¡Ome por favó!" Eso como va "a sé".

Gracias Mamá por cada caja que durante estos cinco años has estado mandando y ¡¡que sean muchas más!!. Ya sabes la fiesta que le hago a cada una de ellas.
Te quiero muuuuuusho...

PD: Antes de despedirme, animo efusivamente a cualquier personas que no sea mi madre y quiera ganarse un post como este en mi blog a mandar una de estas cajitas a mi dirección postal. Desde el momento en que la reciba prometo tratarla como a una madre.

Besos y abrazos para todos.